
Nayra y Cristina Hernández Carballo, hijas de José Francisco Hernández Miranda, han denunciado el “trato infrahumano” que recibe su padre, de 72 años, en el Centro Sociosanitario de Los Realejos. La denuncia fue presentada el domingo en el juzgado de guardia de La Orotava (número 5) contra la entidad Servicios Geriátricos Canarias S.L., en donde se encuentra ingresado su padre desde febrero de 2018, poco después de fallecer su esposa y enfermo de alzhéimer.
En concreto, según se relata en la denuncia, las hijas de José Francisco interponen la misma debido a que el centro no les permitió el sábado por la tarde llevar a su padre a un hospital, después de llamar al 112 para que una ambulancia pudiera trasladarlo. La ambulancia y el personal sanitario acudió a la llamada, pero no pudo trasladar al enfermo porque el centro, de carácter privado, no tiene la obligación de hacerlo sin el consentimiento del médico que atiende al usuario del centro o por una orden judicial.
Ante esta situación, y sin que el servicio médico le diera una explicación -solo una enfermera, que negó la gravedad del usuario en cuestión-, las hermanas decidieron al día siguiente trasladar al juzgado de guardia una amplia documentación con fotos y vídeos de las condiciones que ellas consideran inapropiadas para su padre y otros usuarios del centro -hasta 70, señalan- que “son atendidos por solo cuatro auxiliares y una enfermera”, comenta Nayra Hernández, quien ya desde noviembre observó cómo su padre había perdido en apenas un mes cerca de veinte kilos, algo que, según ella, “se ha agravado con el paso del tiempo”, porque apenas recibe medicamente líquido.
Tras la visita que Nayra le hizo a su padre el sábado por la tarde, “le ví amarillo, destruido y con ulceras por todo el cuerpo”, cuando hace unos meses hasta que perdió esos kilos “estaba caminando y hasta bailando, señala la hija. José Francisco estaba situado en la segunda planta, donde se encuentran los mayores “encamados”, y según relata Nayra, la enfermera le comentó que “se encuentra ahí desde hace una semana por una infección producida por una úlcera bastante grande de la que está siendo tratado”, aunque cuando le preguntó la hija a la enfermera por la analítica de sangre, esta le contestó que “no sé nada de analítica, porque yo soy nueva aquí”.
También en la denuncia se recoge que la neuróloga del centro encontró hace un mes y medio a José Francisco desnutrido y criticó que se hubiera cambiado la alimentación sólida a líquida sin ser informada, recomendado subir el aporte nutricional al paciente.
Nayra Hernández Carballo recordó, además, que está en trámites para lograr la tutoría de su padre, dado el nivel de discapacidad que sufre.
