
El gigante asiático continúa encabezando la carrera internacional por una vacuna contra el Covid-19, esta vez, con la realización de las primera pruebas en humanos. Estados Unidos, por su parte, que también está inmerso en la pugna por hallar (o adquirir) un tratamiento eficaz para ganar la batalla a la enfermedad, sigue apostando por la cloroquina, fármaco para tratar la malaria y la artritis reumatoide que se popularizó en la Segunda Guerra Mundial.
Recordemos que Alemania también se ha provisto de grandes cantidades de este medicamento, con la esperanza de que pueda atacar a uno de los síntomas más frecuentes de los coronavirus: la neumonía.
Por ello, actualmente las autoridades de distintos países están efectuando pruebas para comprobar la validez de dicho producto y poderlo recomendar a la población oficialmente.
De cualquier modo, lo cierto es que tanto las medidas de prevención de contagio como las de atención a las personas contagiadas llevadas a cabo por China siguen siendo una referencia.
