Candelaria aprobó su Presupuesto para 2020 y lo hizo con algo menos de 22 millones de euros, dos menos de los que tenía prorrogados de 2018. ¿Cómo es posible? Lo es porque ya no está incluido el prestado de 2,4 millones de euros que tenía incluido en aquellas cuentas y porque en 2019 se pasó el techo de gasto y solo puede gastar este año el 2,7% más. Esa es la explicación para entender unas cuentas austeras de un municipio de casi 30.000 habitantes que no llega, como sería lo lógico, al millón de euros por cada mil personas. Y resulta complicado explicarlo, por cuanto tiene 18 millones de remanente y un superávit de 2019 de seis millones -solo se ejecutó el 71% del Presupuesto-, que podrá utilizar solo para reducir deuda y realizar inversiones sostenibles.
Güímar aspira a ser turístico
Quien si subirá su Presupuesto, pendiente aún de llevarse a pleno, es Güímar, con algo más de 17 millones, con el horizonte de recibir más dinero del Estado por superar los 20.000 habitantes. Ahora, además, como lo ha pedido Luisa Castro hasta la saciedad, quiere ser municipio turístico y según el alcalde Airam Puerta, eso servirá para recibir más dinero, eso sí, con un turismo de cultura, etnografía e historia.
