
Desde que el Gobierno de España declarase el estado de alarma para evitar la propagación del coronavirus, con la consecuente limitación de la movilidad que ha supuesto para la población y que da la posibilidad a la Policía de realizar controles y poner sanciones, salvo las excepciones permitidas de desplazamiento, la Policía Local de La Laguna ha realizado, desde el pasado 15 de marzo y hasta el pasado viernes, un total de 5.073 identificaciones a personas, ha levantado 915 actas de infracción, ha interceptado 417 vehículos y ha detenido a seis personas, según datos del propio cuerpo de seguridad.
“Por lo general la gente está cumpliendo la cuarentena, pero es verdad que encontramos la picaresca”, afirma un agente de la Policía Local. “Yo me he encontrado en alguna panadería que te dicen que hay un señor o señora que viene a comprar tres veces al día a por un pan; y a la farmacia igual, hay farmacéuticos que te dicen que hay gente que te viene casi todos los días, un día unas tiritas, otro unas aspirinas…. Igual que en los supermercados, la gente va a comprar casi todos los días, para salir un poco de sus casas. Entonces la picaresca la tenemos siempre presente y pedimos facturas, vemos si compran cerca de dónde viven….”, explica.
Aún así, estos comportamientos no son fáciles de controlar y tampoco de sancionar, ya que en la ley no se concreta cuántas veces se puede ir al supermercado, por ejemplo. “Eso entra dentro de la solidaridad de la gente, hablas con ellos y les dices que la idea es que tienen que estar recluidos el mayor tiempo posible, que salga para lo imprescindible, y que entienda que no es una cuestión de salir a cada rato…”, añade.
Una situación similar se están encontrando con la excepción permitida de poder salir a la calle para que los perros puedan hacer sus necesidades. “Tienen que concienciarse de que el perro tiene que estar atado aunque no haya gente en la calle, y de que el perro se tiene que pasear solo, no en compañía de otros vecinos y perros, y el mínimo tiempo indispensable para que el animal haga sus necesidades, porque la gente aprovecha y se pone a pasear a los perros sueltos, se mete 40 minutos o dos horas…”, apunta.
De hecho, este agente relata que se ha llegado a encontrar con la situación de “gente que ha subido de Santa Cruz a La Laguna a pasear el perro, y hasta gente que tiene gatos o loros y me preguntan si lo pueden sacar a pasear…”. O personas que “cogen el tranvía en Santa Cruz y suben a La Laguna a la farmacia… cuando cerca de su casa tienen varias”. Triquiñuelas de todo tipo para intentar burlar las prohibiciones.
Adopción de animales
Por otra parte, este agente advierte de que, respecto a las mascotas, “mucha gente ha intentado adoptar animales en estos días para tener la excusa para salir, entonces, la gente tiene que tener cuidado de no entrar en esto de adoptar un perro en el estado de alarma para poder salir y después dejarlo abandonado… hay que respetar a los animales”.
Pero casos hay de todo tipo. “Sí que es verdad que hay gente para todo, como, por ejemplo, a mí una vez me pasó que me encontré una familia en un coche, el marido, la mujer y el niño, que venían de almorzar de casa de una tía en Guamasa, cuando estábamos en Tejina y era de noche… A otro lo vemos caminando por la calle y es que le apeteció ir a comer un dulce a la pastelería y de paso se va por el camino más largo para aprovechar y estirar las piernas… La gente tiene excusa para todo.. hay cosas más lógicas, pero otras como estas que.. pues se les levantó el acta”, relata otra agente de la Policía Local de La Laguna.
Aún así, esta agente apunta que estos dos casos “fueron al principio [del confinamiento], ahora la gente está ya más concienciada, más o menos respetan y, por lo general, va, con su identificación, con su autorización del trabajo… y a sitios permitidos, y responden bastante bien, no nos ha tocado ningún maleducado…”, aunque reconoce que “es verdad que hay muchas cosas que no podemos comprobar y nos tenemos que fiar de la buena fe de la gente…”
Aunque de vez en cuando aún se encuentran historias curiosas. Una de las últimas fue denunciada el pasado sábado por la propia Policía Local en Twitter: “En Guajara ayer [viernes]. Varón procedía a vender fruta y verdura sin respetar condiciones higiénicas. Las cajas sobre acera en la calle y carecían de permiso. Iba realizar venta ambulante sin higiene ni autorización. Los productos fueron requisados. #QuedateEnCasa”.
Anécdotas o triquiñuelas a parte, muchas incidencias en estos días están relacionadas con “parejas o familias en las que se acentúan los casos de estrés o nerviosismo, y tienes que mediar un poco y hablar con ellos, no eres psicólogo pero sí intentar llegar a buen término, hacerles entender que es pasajero y que tienen que convivir; fuera de lo que sea una discrepancia mayor, como agresiones… que eso es ya otro asunto”, indica el agente.
“Ahora hay que ser tajantes en cuanto al real decreto y llevarlo a rajatabla para que la gente no salga -continúa explicando-, pero también hay que intentar ser lo más conciliador posible y hablar con la gente y ver el problema que tienen y ser un poco comprensivo, porque, por ejemplo, una vez me tropecé a uno que me dijo que acababa de discutir con su mujer y que no podía ir a su casa porque estaban los dos muy nerviosos y que necesitaba bajar un momento, coger aire y subir. Y claro, cualquier conflicto normal, porque se puede discutir hoy en día hasta por la tele, pues genera que a lo mejor uno necesite un poco de espacio y ahí tienes que decirle que se quede en la puerta del edificio, que no salga más allá y que se tranquilice y suba…”.
“Y la gente mayor a veces no entiende mucho tanto confinamiento y dicen que tienen que coger aire o que estirar las piernas porque tienen una enfermedad… Entre la rectitud del cumplimiento y la comprensión policial, tiene que haber un término medio”, añade.
Y es que en estas semanas también están ejerciendo mucho de “policía social”. “El otro día, por ejemplo, fuimos a un cumpleaños de un niño y la madre nos pidió el favor de pasar con el vehículo, porque el niño pues tenía solo cuatro años, tenía el abuelo malito y habían pedido el regalo por Amazon y no le había llegado y no tenían regalos, y nos mandaron un correo pidiendo que si por favor podíamos pasar a felicitarle”.
Agradecimiento
Una escena que se está repitiendo en muchos puntos de la geografía española. Así como el agradecimiento y reconocimiento de la población hacia el trabajo de las fuerzas de seguridad. “Se nota mayor comprensión de la gente hacia la policía en general”, afirma este agente, que valora cuando “a veces pasas por la calle y la gente te aplaude. “Hay gente agradecida que nos ve pasar y nos aplaude y nos dan las gracias, y eso es muy bonito…”, añade al respecto la otra agente. “La gente entiende que es un trabajo complicado y que estamos intentando hacerlo lo mejor posible en los tiempos que estamos viviendo. Creo que ahora más que nunca se está viendo estamos para ahí para muchísimas mas cosas que denunciar o multar”, enfatiza el primer agente.
