
A punto de cumplirse cinco semanas de confinamiento, el aislamiento está afectando a la salud general y a la mental de los españoles. Los menores son uno de los colectivos que se mantiene en cuarentena desde antes de la declaración del estado de alarma, el pasado 14 de marzo, ya que la semana anterior a esa fecha, las comunidades autónomas decidieron cerrar los centros educativos y pedir a los más pequeños que se mantuvieran aislados en sus hogares para evitar contagios. En las últimas semanas, muchos colectivos y representantes políticos han planteado al Gobierno la posibilidad de tomar medidas menos restrictivas para permitir a los niños salir durante unos minutos al día a la calle y pasear por los alrededores de sus casas. El Ejecutivo ha manifestado en varias ocasiones que estudia la posibilidad de permitir salir a la calle, aunque sea en periodos cortos y cerca del domicilio, pero no ha dado una posible fecha.
El ministro de Sanidad, Salvador Illa, reconoció ayer que el aislamiento de los menores está “afectando a su salud”, pero considera que es necesario “actuar con cautela” en esta materia, principalmente por “la salud del resto de la ciudadanía”. El Ministerio está siguiendo la evolución de la pandemia para “cuando sea posible, y de forma ordenada, los niños y las niñas puedan salir a la calle”, reiteró.
Anteriormente, también había señalado que “cuando creamos que se dan las condiciones de seguridad en base a los datos, para tomar esta decisión, la tomaremos y la daremos a conocer”.
Precisamente, durante su comparecencia ante la Comisión de Sanidad del Congreso, Illa tuvo unas palabras de ánimo para este colectivo. “Me gustaría reconocer a un grupo especial de la ciudadanía, los niños y las niñas, que también se están comportando de manera ejemplar y sabemos que el confinamiento está siendo un reto para ellos y para sus familias”.
Varios países europeos ya han tomado esta decisión. Italia permitió su salida a principios de este mes, siempre de forma controlada, y otros como Francia o Alemania también dejan salir a los menores a la calle. Precisamente, los estudiantes galos y germanos volverán a las clases presenciales el 4 o 5 de mayo.
Conocedor de que, encerrados en casa, el confinamiento está generando problemas de ansiedad, somatización del estrés, obesidad y de rendimiento educativo para los más pequeños, Sanidad trabaja junto a la Asociación Nacional de Pediatría en un informe para estudiar las condiciones de salida de los menores.
En este documento se especificará qué niños, por motivos diversos, deben tener prioridad en la salida, así como la manera de hacerlo sin que suponga un riesgo para ellos o el conjunto de la sociedad. Será un proceso delicado, ya que, además de garantizar el bienestar de los niños, se ha de tener en cuenta que son grandes transmisores y que han de estar acompañados siempre por un adulto.
Serra: “Se podría levantar de forma inmediata esta restricción”
El portavoz del comité científico que asesora al Gobierno de Canarias sobre el coronavirus, el catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública, Lluis Serra, afirmó al DIARIO que se “podría levantar de forma inmediata” la restricción de pasear a los niños “aunque sea una hora al día”, para que “les de el sol”. Se podría podría hacer perfectamente la salida de un adulto junto a un niño una hora al día, en un horario preestablecido, y dentro del entorno del barrio, sin alejarse mucho de la vivienda”, manifestó.
Con todas las medidas
El presidente del Colegio de Pediatras de Canarias, Luis Ortigosa, señaló ayer a DIARIO DE AVISOS que “un grupo de expertos está trabajando conjuntamente con Sanidad para que cuando llegue ese momento se haga de la forma más segura para los niños y para la sociedad. Salir a la calle significa hacerlo con responsabilidad, hay muchísima gente contagiada, niños que también tienen infección y están asintomáticos, al igual que adultos. Hay que tomar todas las medidas de precaución, mascarillas, guantes, ir de la mano del progenitor, mantener la distancia de seguridad, lavarse las manos con frecuencia… Si salimos ahora a la calle a lo loco, en dos semanas podríamos tener un repunte de contagios. Hay que hacerlo de forma segura, de manera programada y controlada, sin peligro para los propios niños y para la población”, argumentó.
Ortigosa recordó que hay menores que sí están saliendo a la calle, “son niños que tienen trastornos específicos del desarrollo, autistas, con trastornos psicológicos y de conducta, que no pueden estar encerrados porque es perjudicial para su salud. Estos niños necesitan esos 30 minutos de respiro en la calle, y la gente debe colaborar con esas familias y no gritarles o insultarles pensando que están saltándose el confinamiento”, finalizó.
Por otro lado, Azucena Díez, presidenta de la Sociedad de Psiquiatría Infantil y una de las expertas que trabaja en el documento, afirmó en El País que “el encierro aumenta la irritabilidad, los trastornos del sueño y la alimentación, y para abordarlo hacen falta medidas como el ejercicio físico, clave para la regulación emocional”. También destacó que han empeorado los niños con ansiedad, hiperactividad o autismo, “sin contar el drama de los que han perdido a familiares por el virus sin haber podido hacer el duelo”.
Para los menores de 6
El Consejo General de la Psicología de España exige que, tras cinco semanas confinados, las autoridades deberían “priorizar las salidas a la calle de forma gradual de niños, niñas y adolescentes, o, en su caso, en zonas vecinales comunes, durante una hora cada día y acompañados de un adulto”.
Los expertos hablan de la incertidumbre, el desasosiego, nerviosismo y miedo como sensaciones principales que padecen. Con el objetivo de “preservar el bienestar psicológico y la salud mental de los menores y sus familias”, recuerdan que se está produciendo un “incremento de casos de violencia de género e intrafamiliar, en muchas ocasiones contra los menores”.
Al mismo tiempo que “el confinamiento está generando muchos problemas psicológicos y sociales en los miembros de cada unidad familiar y, en especial, entre niños, niñas y adolescentes”, como alteraciones del estado de ánimo, estrés, cabios del sueño, trastornos de conducta alimentaria, síntomas de ansiedad, también psicosomáticos, duelos no elaborados, problemas de conducta o problemas relacionados con la adicción a la tecnología, según señalaron los especialistas.
¡Liberad a los niños!
Algunos presidentes y consejeros autonómicos han solicitado estudiar alternativas similares, como el vicepresidente de Madrid, Ignacio Aguado, el gallego Alberto Núñez Fejóo, el aragonés Javier Lambán, o el cántabro Miguel Ángel Revilla, así como el presidente del PP, Pablo Casado. También alcaldes como el de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, que se mostró partidario de dejar salir a los niños a la calle siempre y cuando “las autoridades sanitarias lo avalen” debido al desgaste psicológico que puede suponer para los menores el confinamiento al que la población está sometida desde el pasado 14 de marzo.
Otra de las voces que se ha unido a esta petición con mayor fuerza fue la regidora de Barcelona, Ada Colau, que pidió “como alcaldesa y madre de dos niños de nueve y tres años que hace un mes que no salen, que se les permita salir a dar una vuelta cerca de casa”. En su perfil de Facebook explicó su experiencia personal e insistió en que es una situación “insostenible y hay que hablar alto y claro”. “No esperéis más: ¡Liberad a nuestros niños!”, apuntó.
Colau considera que sí pueden “salir a pasear adultos con un perro, y ahora algunas actividades económicas no esenciales se reactivan, ¿por qué nuestros niños y niñas deben seguir esperando? Ya sabemos que pueden contagiar sin tener ningún síntoma: igual que muchos adultos”. Sus hijos no entienden que “si no tengo el virus, no puedo hacer ningún daño, ¿por qué no puedo salir?”, explicó.
Medidas en Canarias
En Canarias, las primeras medidas para salir del confinamiento podrían tomarse a partir del día 25. Recientemente, el consejero de Sanidad, Julio Pérez, manifestó la necesidad de que los pequeños salgan a la calle. Sin “separarnos de las medidas generales de confinamiento, mi opinión es que se debe empezar por dejar salir a los niños a la calle. Lo crítico y difícil es que tenemos que levantar el confinamiento sin perder lo conseguido”, en referencia a la disminución de positivos en las Islas.
El Diputado del Común, Rafael Yanes, manifestó a DIARIO DE AVISOS que “la recomendación general en una situación tan complicado como la que vivimos, que es una pandemia, es que hay que obedecer a las autoridades sanitarias. Por supuesto que sería deseable que los niños pudieran salir, pero no debemos olvidarnos que es necesario frenar el contagio, y la única forma es quedarnos en casa”. Yanes se mostró deacuerdo con que los pequeños pudieran salir de casa cuando las autoridades sanitarias lo estimen y, además, “en las condiciones que se determinen”.
Por otro lado, la vicedecana del Colegio de Psicólogos de Santa Cruz de Tenerife, Eva Pellicer, manifestó al Decano que “por su bienestar, es importante que los niños comiencen a salir a la calle. Los días de confinamiento se van acumulando, empiezan a decaer y hay días que se hacen menos llevaderos. Los niños más pequeños necesitan más esparcimiento, pero, si la salud está en juego, se relativiza todo”. Además, indicó que “la salida a la calle debe ser con seguridad y cumpliendo unos criterios. No se puede dejar a la libre interpretación ni apelar a la responsabilidad de las personas para que, con su sentido común, salgan con prudencia”.
Esta psicóloga infantil reconoció que hay una variabilidad entre los menores dependiendo de las edades y las circunstancias familiares. “No hay una receta general, ni se puede generalizar cada caso, ni cada familia. Aquellos que ya tenían dificultades de gestión emocional, relaciones familiares o dificultades en la educación de sus hijos, evidentemente las van a seguir teniendo e incluso se pueden agravar”.
Asimismo, reconoció que “han aumentado” las denuncias e intervenciones por violencia de género, al igual que la infantil. “Toda frustración lleva consigo agredir a los más vulnerables”., dijo.
Pellicer también recordó que el domicilio es fundamental en este confinamiento: “Una familia de cinco miembros conviviendo en un piso de 70 m² genera que todo sea más estresante, agobiante, habrán roces y más aún si hay problemas económicos”.
“Sería positivo salir”
Por su parte, el psicólogo Pedro Hernández Guanir afirmó a DIARIO DE AVISOS que “nadie duda de la importancia de que los niños puedan salir a la calle”. Sin embargo, estamos en una situación “compleja, casi de guerra e inédita”, que pone “patas arriba cualquier planteamiento”. El problema es “calcular el peligro del contagio o el repunte de la pandemia, y, por otro lado, el daño emocional que puede tener el niño, que también es importante”. En la medida en que se pueda evitar posibles peligros de contagios, “será positivo salir”.
El excatedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación de la ULL recordó que “hay consecuencias positivas de que los niños estén en casa, pues se produce un aprendizaje de tolerancia, capacidad de resiliencia futura, evaluación de lo que supone la precariedad y entreno en la vida, buscar alternativas ante situaciones difíciles o la mejora de la relación entre padres e hijos. Estos son aspectos positivos. Mientras que los negativas serían la mala gestión de las emociones, el miedo, la depresión o la ansiedad postraumática”. Estas “situaciones críticas, ponen en evidencia todas las situaciones vulnerables”.
Estos factores dependen de la edad, no es lo mismo un niño que un adolescente, que entra en una situación de embotamiento “que le impide desarrollarse, potenciarse y sacar lo mejor”. También depende del tamaño de la casa, del número de hermanos, incluso “el ambiente, si es motivador y organizado, todo es más fácil de superar”, incidió.
La comunicación de los padres con sus hijos también es fundamental. “Muchos niños asumen bien el confinamiento si les explicamos bien las razones, pero si no lo hacemos podemos generar un miedo o terror excesivo, como el que tienen algunos al Hombre del saco o al Coco, y habrá que resolverlo en un futuro. Y no podemos olvidarnos de las expectativas. No es lo mismo decirles que esta situación se va a acabar rápido, que decirles que saldremos poco a poco”, finalizó.
Los profesionales alertan de que los menores pasan un 80% más de tiempo conectados durante el confinamiento en relación al enero pasado. Por tanto, “se ha incrementado 10 horas más”. Por ello, animaron a los padres a que protejan a sus hijos frente el excesivo tiempo de pantalla como resultado de la pandemia.
