Los dos activistas que permanecen encaramados desde primera hora del martes en las dos grúas de construcción de un hotel de lujo en La Tejita, en el municipio de Granadilla de Abona, podrán recibir alimentos y todo el material que necesiten, por parte de los bomberos, según reafirmó hoy el TSJC, tras el auto del juez de Juzgado Número 4 de Granadilla que fue malinterpretado ayer por el jefe de zona de la Guardia Civil, en el que se venía a decir todo lo contrario, impidiendo que se le acercaran hasta los activistas material alguno, excepto en el caso que una autoridad sanitaria entendiera que sus vidas estaban en peligro. Ya el pasado miércoles, los bomberos se trasladaron, a través de una escala de 20 metros, comida, bebidas y ropa de abrigo a los dos jóvenes, cada uno de ellos situados en las grúas y sujetados con arneses de seguridad.
Además, ese mismo juez de Granadilla, descartó la intervención policial para detener a los activistas de las grúas, como solicitó la empresa constructora, Grupo Viqueira, como medida cautelar, ante el allanamiento de la propiedad privada. Los abogados de la promotora gallega había presentado un escrito comunicando que no autorizaría la entrada en su propiedad de bomberos para entregar víveres, agua y elemento donde cobijarse del frío a los ecologistas que ocupan sus grúas, y que solo accedería a ello por orden judicial.
Salvar La Tejita
La asociación ecologista Salvar La Tejita manifiesta su apoyo a las activistas independientes que a modo de protesta, y como último recurso ante la pasividad de las administraciones, han decidido subirse a las grúas (un chico y una chica, cada uno en una grúa) hasta que la obra sea paralizada. “Reiteramos nuestra exigencia del cumplimiento de la ley, que no deja lugar a dudas sobre la obligatoriedad de paralización de la obra. No nos cansamos de denunciar toda una serie de irregularidades e incumplimiento de normativas nacionales y europeas sobre las que se ha colocado cada bloque de esa infraestructura turística. Licencia dudosa y deslindes sobrepasados, un juego sin fin entre administraciones que se pasan continuamente la pelota a sabiendas de que el daño ambiental será irreparable y que la paralización cautelar no admite titubeo alguno”.
En el comunicado, Salvar La Tejita, señala que “el propio consejero, José Antonio Valbuena declaró ante los medios lo siguiente: “….la licencia es legal, pero fue concedida con trampa…” y manifiesta que el Gobierno de Canarias no puede paralizar las obras, que ha solicitado en tres ocasiones al Servicio Provincial de Costas y a su jefa, María Teresa Sánchez Clavero, la paralización de las obras sin efecto alguno. Denunciamos que tampoco toma cartas en el asunto y el silencio administrativo de la vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera Rodríguez, a la que esta asociación envió una carta abierta informando de todos los incumplimientos de este proyecto de hotel. Denunciamos el silencio absoluto del alcalde de Granadilla de Abona, José Domingo Regalado y de la jefa del Servicio Provincial de Costas, María Teresa Sánchez Clavero, quienes se niegan a pronunciarse sobre el tema desde que empezó el conflicto”.
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