
El número de personas sin hogar que se mueven por el municipio de Santa Cruz ronda entre las 400 y 500 personas, dependiendo de la época del año. Que la capital sea la única de la Isla que cuenta con un albergue, en este caso el Centro Municipal de Acogida, hace que las personas que se quedan en la calle se acerquen a la ciudad donde saben que van a encontrar un recurso que les puede echar una mano. La declaración del estado de alarma obligó al Instituto Municipal de Atención Social (IMAS) a acelerar la búsqueda de recursos para atender a estas personas. La apertura de los dos pabellones de deporte, el Paco Álvarez y el Quico Cabrera, con 75 plazas, vino a sumarse al resto de recursos gestionados directamente por el IMAS y que suman más de 200 plazas para atender a las personas sin hogar.
Así el primero de los pabellones, el Paco Álvarez, suma 25 plazas extras y el segundo otras 30, todas financiadas de forma directa por el Ayuntamiento, y que vinieron a sumarse a las 98 que ofrece el albergue, las 20 del Centro de Mínima Exigencia, las 4 del piso de autonomía, y las 5 del piso gestionado para jóvenes sin hogar. Todos estos recursos permiten atender a 202 personas que en algún momento necesitan de este apoyo habitacional. Las 350 plazas del comedor del albergue también se suman a los recursos para los sintecho.
Sin embargo, no son las única plazas con las que cuenta el municipio para atender a este colectivo. Según los datos del IMAS, hay que sumar los recursos que cuentan con apoyo financiero del Ayuntamiento y que están gestionados por otras entidades. En ese apartado se incluyen los diez pisos del programa Housing First, que permite sacar a gente del CMA para readaptarse a la vida en sociedad, también las ocho familias que están atendidas en los pisos de emergencia para familias monoparentales, y el piso de emergencia para alojamientos temporales que tiene espacio para cuatro unidades familiares.
Otros recursos que cuentan con apoyo municipal son Café y Calor, centro gestionado por Cáritas, el programa de Médicos del Mundo o el comedor social de La Milagrosa.
La responsable del IMAS, la socialista Marta Arocha, defiende la gestión hecha por su área para intentar dar una salida a todas estas personas. “En el IMAS estamos volcados con las personas sin hogar y vamos a seguir trabajando para conseguir buscar una salida a todas ellas”.
También recuerda la edil que a todo este esfuerzo hay que sumar que cerca de una veintena de personas ya han salido de la calle a recursos como alquileres, centros sociosanitarios, o, directamente, han vuelto con sus familias.
