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Las cuatro conservas que ningún médico recomienda en España: las peores del supermercado

Tienen mala fama, pero muchas de las que se encuentran en el 'súper' son saludables: fíjate en el etiquetado para llevarte las mejores
Las cuatro conservas que ningún médico recomienda en España: las peores del supermercado

Las cuatro conservas que ningún médico recomienda en España: las peores del supermercado

Por Juan Rodríguez de Rivera

Las conservas merecen ser reconocidas por su papel en nuestra alimentación en el día a día: existe la falsa creencia de que es comida de segunda y que sólo la consumen quienes no pueden permitirse otras opciones. Sin embargo, una gran parte de las que se pueden encontrar en el supermercado son saludables, contienen en su interior alimentos con nutrientes fundamentales para la salud y, encima, duran mucho tiempo. La cuestión es saber cómo diferenciarlas.

Las mejores para nuestra salud son aquellas que contienen alimentos que han sido mínimamente procesados. ¿Cómo diferenciarlos? Pues observando su lista de ingredientes y localizando aquellos que tengan el menor número posible y eviten ingredientes poco saludables como el azúcar, los aceites refinados o un exceso de sal, entre otros. Algunos ejemplos de conservas saludables son las sardinas o el atún en lata —preferiblemente, en aceite de oliva virgen extra o al natural— y las legumbres de bote.

Por el contrario, las conservas perjudiciales para nuestra salud son aquellas que contienen productos que han sido manipulados en exceso por la industria alimentaria. Son fácilmente reconocibles por contar con un largo listado de ingredientes entre los que se pueden leer algunos que encajan mejor en un laboratorio que en la cocina de un hogar cualquiera. Es decir, que suelen contener alimentos ultraprocesados, que han sido relacionados con un mayor riesgo de enfermedades. A continuación, cuatro ejemplos de conservas que ningún médico recomendaría.

El chopped en lata

Este embutido es, probablemente, uno de los que más recordamos de los bocadillos de nuestra infancia. En la mayoría de las ocasiones está elaborado con carne de cerdo, que puede proceder de cualquier parte de su anatomía. Ahora bien, aunque el formato por el que más le conocemos son las lonchas, también hay chopped que se vende en lata y, en este sentido, la cantante Isabel Pantoja contribuyó a popularizarlo hace unos años.

Durante su participación en el reality show Supervivientes, la Pantoja fue descubierta robando una lata de esta carne procesada en connivencia con otros dos participantes. No sólo por hambre, sino que según este artículo de EL ESPAÑOLla cantante ha sido vista en más ocasiones dándose un homenaje con chopped. El chopped es una de las carnes procesadas que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado como cancerígenas y, además, suele realizarse con descartes de carne.

La fabada de bote

Solemos pensar que las legumbres son el alimento del pasado, la base de la dieta de nuestros abuelos, pero los expertos explican que deberían retornar y convertirse en el alimento del futuro. Las legumbres aportan una gran cantidad de fibra soluble que no sólo contribuye a mejorar la salud intestinal, sino que también reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. En este sentido, existen botes de legumbres cocidas sin más ingredientes que estos vegetales y el líquido en el que se han cocido que son saludables.

Las fabadas y los platos ya preparados con ellas encerrados en una conserva ya son otro cantar: estas recetas contienen ingredientes que pueden resultar perjudiciales. Para empezar, estos guisos llevan una buena cantidad de carnes procesadas que, como se ha explicado más arriba, se han relacionado con el cáncer. Pero además, pueden aparecer ingredientes que nunca utilizaríamos en casa como la fécula de patata o un extra de grasa de cerdo.

El melocotón en almíbar

Desde que éramos pequeños nos han insistido en que deberíamos tomar más fruta y, realmente, es muy saludable. Las frutas contienen una buena cantidad de fibra, azúcares intrínsecos y muchas vitaminas y minerales; son una bomba de nutrientes. Ahora bien, no vale tomarlas en cualquier formato, sino que debemos preferir siempre las frutas enteras, frescas y, en los casos que sea posible, con piel.

Sin duda, la manera menos indicada de consumir fruta es después de exprimir y hacer un zumo con ella sin fibra; esto se debe a que supone un consumo muy elevado de azúcares libres. Pero esta no es la única manera en la que no se recomienda tomar fruta: también deberíamos evitar aquellas que se venden flotando en almíbar. Este líquido es un agua con azúcar en la que se conserva la fruta, pero también empeora su perfil nutricional.

Las salsas en lata

Por último, en el supermercado es posible encontrar un montón de tomates fritos, de sofritos y salsas para añadir a todo tipo de platos que se conservan en latas. Las salsas es mejor prepararlos nosotros mismos en casa porque las del supermercado tienden a tener una gran cantidad de azúcares, sal e ingredientes de relleno para poder mejorar tanto su sabor como su textura. Sin embargo, son perjudiciales para nuestra salud.