“Suma y sigue. Anaga es un territorio sin ley“. Así de tajantes se han manifestado los vecinos de los caseríos ante el “reiterado incumplimiento” de medidas acordadas en el protocolo de actuación para mejorar la regulación del tráfico de guaguas turísticas en la zona, un documento suscrito entre el Cabildo de Tenerife y la Federación de Empresarios de Transportes de Canarias que comenzó a aplicarse el 15 de mayo de 2025.
En dicho acuerdo, se incluía restringir la circulación en sentido único de guaguas de transporte discrecional de viajeros con longitud máxima 12,2 metros, por lo que si subían por la TF-12 (San Andrés-Taganana) tenían que bajar por La Laguna y, si era al revés, salir por Santa Cruz. Limitación de la que quedaban exentas las guaguas de Titsa, excursiones escolares o de grupos autorizados y microbuses.
No obstante, según denunciaron los residentes –con fotografías recientes– las guaguas grandes utilizan ambos carriles para visitar el parque rural.

