El crucero MV Hondius se ha convertido en el centro de todas las miradas tras el brote de hantavirus que ha sacudido su travesía. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado un mensaje que aporta algo de calma en medio de la crisis: por el momento, ninguno de los pasajeros ni miembros de la tripulación que permanecen en el buque presentan síntomas de la enfermedad.
La OMS lo confirma: situación actual del crucero MV Hondius en Tenerife
Anaïs Legand, experta técnica de la OMS en amenazas virales, ha sido la encargada de actualizar el estado de salud de quienes navegan hacia Canarias. Tras las revisiones realizadas por los médicos que embarcaron para monitorizar la crisis, se ha ratificado que los ocupantes se encuentran “sin síntomas”. Este dato es vital para el protocolo que se activará en cuanto el barco aviste la costa tinerfeña.
Hasta la fecha, el balance oficial del brote es de ocho personas afectadas, de las cuales lamentablemente tres han fallecido. De los cinco supervivientes confirmados, ninguno permanece ya a bordo del MV Hondius: dos desembarcaron en escalas previas antes de la alerta oficial del 2 de mayo, y los otros tres fueron evacuados de urgencia en avión hacia Países Bajos el pasado día 6.
Protocolo de desembarco seguro y rastreo de contactos
El objetivo prioritario ahora es garantizar que la llegada del crucero MV Hondius a Tenerife se produzca bajo estrictas medidas de seguridad biológica. La OMS trabaja codo con codo con las autoridades sanitarias españolas para diseñar lo que han denominado “el mejor desembarco posible”. No se trata solo de bajar del barco, sino de evaluar el nivel de exposición previo de cada individuo y entender cómo interactuaron con el virus dentro de la nave.
El control no termina en el puerto. Los pasajeros que abandonaron el buque en fechas anteriores, como los 30 que bajaron en la isla de Santa Elena el 24 de abril, están bajo vigilancia. Dependiendo de su riesgo, deberán seguir instrucciones precisas que incluyen tomarse la temperatura diariamente durante seis semanas. Este periodo de 42 días es crítico para descartar cualquier desarrollo tardío de la enfermedad.
Desmintiendo bulos: el hantavirus y la ivermectina
En paralelo a la gestión médica, la OMS ha tenido que salir al paso de rumores peligrosos que circulan por internet. Se ha detectado una corriente de desinformación que sugiere que la ivermectina —fármaco ya polémico durante la pandemia de COVID-19— podría servir como tratamiento contra el hantavirus.
La sentencia de la agencia sanitaria es rotunda: no existe evidencia científica ni investigación alguna que respalde el uso de ivermectina contra este virus. Actualmente, el hantavirus no tiene una vacuna específica ni tratamientos farmacológicos exclusivos, por lo que la prevención y el control de síntomas siguen siendo las únicas armas disponibles para los médicos.

