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Alumnos de todas las Islas toman el Parlamento para reivindicar un modelo sostenible para Canarias

Jóvenes de Primaria y Secundaria debatieron ayer sobre problemas como la pobreza o la masificación turística y elevaron al Gobierno medidas para un futuro más justo y responsable
Alumnos de todas las Islas toman el Parlamento para reivindicar un modelo sostenible para Canarias

‘Un Parlamento de la Sostenibilidad’ es un proyecto impulsado por el equipo Agenda 2030 de Islas Responsables Lab (IRLab), del Gobierno de Canarias. Fran Pallero

Los más de 50 alumnos que se dieron cita ayer en el Parlamento de Canarias lo tenían muy claro: “No venimos a cumplir con un acto protocolario; venimos con la firme convicción de que el futuro no se hereda, se construye a base de decisiones”. Y así fue. Por unas horas, el Salón de Plenos se vistió de juventud, nervios e ilusión, pero, sobre todo, de reivindicación. Porque, como ellos mismos anunciaron, su presencia con motivo de la fase final de la iniciativa ‘Un Parlamento para la Sostenibilidad’ no era la de una mera visita, sino la de una generación que pide a gritos un cambio en el modelo socioeconómico del Archipiélago.

La masificación turística, la soberanía alimentaria, la pobreza o la crisis de la vivienda que, denuncian, “expulsa de una vida digna a la gente más joven y a las rentas más bajas”, fueron algunos de los asuntos que los chicos y chicas de Primaria y Secundaria pusieron sobre la mesa en la fase final de un proyecto en el que participaron 11 centros educativos de todas las Islas y que se desarrolló en tres fases.

En la primera, los colegios e institutos crearon grupos de debate en torno a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). “Los distintos equipos de alumnado asumían posiciones, incluso contrarias a sus propias opiniones, para generar un debate enriquecedor”, explica Javier Hernández, coordinador del proyecto y profesor del IES Nicolás Estévez Borges, en Icod de los Vinos. Tras estos intercambios, los alumnos seleccionados tuvieron un encuentro con representantes de otros centros de su misma isla como paso previo al Pleno Institucional, donde expusieron las ideas y recomendaciones que, al finalizar la jornada, quedaron recogidas oficialmente con la firma del presidente Fernando Clavijo con el objetivo de contribuir y enriquecer la Agenda Canaria 2030 y las políticas públicas.

“Los profesores hemos coordinado aspectos técnicos, pero no el contenido”, señala Javier, quien reconoce que ni siquiera había leído la versión definitiva de las intervenciones hasta que los estudiantes las expusieron. “Cuando veníamos en taxi desde Icod de los Vinos me enseñaron lo que iban a decir y me quedé impresionado”.

Y es que, si a algún diputado que asomó la cabeza al Salón de Plenos la escena de los alumnos en el estrado pudo suscitar una sonrisa algo paternalista, esta se desdibujó al instante ante la contundencia de las intervenciones. “No hay recursos en la Isla para tantas personas”, exclamaron desde La Palma al abordar el problema de la masificación turística, uno de los temas más reiterados durante la mañana.

Exigen medidas

Algunos, como los seleccionados para representar a Lanzarote y La Graciosa, se decantaron por la ficción como forma de expresar la realidad de su tierra, apelando a los “monstruos” de la sequía o la falta de oportunidades que atormentan a muchos de sus vecinos. Entre ellos, el “fantasma” del colapso de los servicios públicos aparecía como uno de los más oscuros.

“La abuela de Marina llevaba seis años esperando una operación de corazón. El día que sonó el teléfono, su nieta se encontraba velándola en el tanatorio de Arrecife”, relataron. Una fragilidad de la red de servicios públicos “que contrasta con la fortaleza del turismo, por lo que nos preguntamos cómo la riqueza generada por este sector no se distribuye de manera más significativa”, añadieron los jóvenes de Gran Canaria.

Frente a esta realidad, “parece difícil mantener la esperanza”. Sin embargo, “cada vez son más las personas concienciadas sobre la necesidad de alcanzar un desarrollo sostenible”, afirman. Tras las reivindicaciones hubo espacio para propuestas concretas, como las formuladas por los estudiantes de Tenerife: poner un límite a los coches de alquiler en espacios protegidos como Anaga, prohibir nuevas construcciones en playas o montes y fomentar una “economía de valor” frente a la masificación, ya que “no podemos crecer a costa de destruir nuestro futuro”.

Las medidas expuestas en el pleno se suman al documento entregado al Gobierno de Canarias que, pese a no ser vinculante, busca influir en las políticas públicas del Archipiélago. Y es que, como bien indicaron, “no queremos palabras bonitas, queremos hechos, porque el futuro de nuestra generación está en juego”.

La democracia deliberativa, una herramienta para generar cambio

Más allá del ejercicio educativo, la iniciativa de ayer responde también a un proceso de democracia deliberativa. En Francia, en 2019, la Asamblea Ciudadana por el Clima implicó a la ciudadanía en la elaboración de políticas públicas. La experiencia evidenció su potencial para concienciar a la sociedad sobre el calentamiento global y generar propuestas de cambio reales, aunque muchas de las aportaciones acabaron siendo ignoradas.

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