El mar de Radazul, en Tenerife, dejó durante la noche una llamativa imagen captada en vídeo por una joven. Al introducir la mano en el agua y moverla, comenzaron a aparecer pequeños destellos luminosos que se encendían al paso de sus dedos.
La escena fue grabada en la costa de Radazul, en el municipio de El Rosario, y muestra un fenómeno conocido como bioluminiscencia marina, es decir, la capacidad de determinados organismos vivos de producir y emitir luz.
En el vídeo, los destellos aparecen precisamente cuando la joven agita el agua con la mano, dejando durante unos instantes pequeños puntos luminosos visibles en plena oscuridad.
La bioluminiscencia se produce mediante reacciones químicas en el interior de los organismos capaces de generar luz. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) explica que este fenómeno está presente en numerosos organismos marinos y puede observarse desde la superficie hasta las zonas profundas del océano.
Por qué se ilumina el agua al tocarla
En determinados episodios, estos destellos están asociados a organismos microscópicos del plancton, entre ellos dinoflagelados bioluminiscentes, que pueden emitir luz cuando reciben un estímulo mecánico.
Documentación científica de la NOAA señala que buena parte de la bioluminiscencia observable en el océano puede activarse mediante la agitación de los organismos y cita a los dinoflagelados como una de las fuentes habituales de estos destellos.
Oceana también describe este comportamiento en el medio marino: determinados dinoflagelados pueden producir luminosidad cuando el movimiento del agua los estimula.
No obstante, con las imágenes disponibles no es posible identificar qué especie concreta produjo la bioluminiscencia observada en Radazul. Para determinarlo sería necesario analizar una muestra del agua.
La presencia de dinoflagelados tampoco implica por sí sola que exista un episodio nocivo. El Instituto de Ciencias del Mar del CSIC recuerda que se trata de un grupo muy amplio de microorganismos y que solo algunas especies pueden generar proliferaciones tóxicas o perjudiciales.
El episodio grabado en Radazul deja así una imagen poco habitual a simple vista: pequeños destellos que aparecen en el mar cada vez que el agua se mueve.

