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Más de 80 muertos en un cayuco a la deriva en aguas de Canarias

La embarcación había zarpado de Gambia y llevaba casi un mes en el Atlántico. Entre los cadáveres que los ocupantes arrojaron al mar durante la travesía había cuatro mujeres y una bebé. Salvamento Marítimo rescata a 44 supervivientes
La mayoría de Los 44 migrantes rescatados en el cayuco hallado a La deriva estaban tan débiles que ni podían mantenerse en pie por sí solos. Borja Suarez (REUTERS)

La mayoría de Los 44 migrantes rescatados en el cayuco hallado a La deriva estaban tan débiles que ni podían mantenerse en pie por sí solos. Borja Suarez (REUTERS)

Hasta lo que llevan informando décadas sobre la crisis humanitaria que ha convertido las aguas canarias en una fosa común sin una respuesta adecuada porque los que fallecen son pobres y de razas distintas están aterrados por lo terrible de esta nueva tragedia acaecida en la llamada Ruta Atlántica, la vía migratoria más mortífera, sin que se esperen manifestaciones en el resto de España por ello.

Esta vez son al menos más de 80 las personas fallecidas, entre las cuales había cuatro mujeres y una bebé, que navegaban en un cayuco que zarpó desde Gambia con rumbo hacia Canarias con 128 ocupantes a bordo y que milagrosamente fue rescatado durante la madrugada de ayer cuando iban a la deriva después de 26 días de infernal travesía por alta mar.

Gracias al servicio prestado por Salvamento Marítimo, al menos encontraron 44 supervivientes y cinco cadáveres a bordo del escenario de esta tragedia cuando lograron auxiliarles al sur de Gran Canaria.

En información facilitada a la agencia Efe por Salvamento, la embarcación fue localizada por uno de sus aviones sobre las 18.40 horas del pasado miércoles a 120 kilómetros de Gran Canaria, y fue a medianoche cuando la Guardamar Urania logró dar con los supervivientes.
La situación que hallaron los rescatadores fue tan dramática que se vieron obligados a dejar en el cayuco los cinco cuerpos sin vida localizados debido al mal estado del mar, con fuerte oleaje, pero sobre todo por la urgencia de ofrecer ayuda médica a los supervivientes.

“Eran auténticos cadáveres en vida, como zombies. Se desplomaban, no se sostenían. La mayoría tenía alucinaciones, alguno incluso trataba de golpearnos”, contó a Efe uno de los rescatadores.

Los marineros de la Guardamar Urania contabilizaron a bordo del cayuco esos cinco fallecidos, todos de varones, pero sin descartar que hubiera alguno más, porque era de noche y la embarcación tenía el fondo lleno de agua y las olas la golpeaban constantemente contra su casco, detalla Efe.

Por su parte, la ONG española Caminando Fronteras -que cuenta con el prestigio añadido de actuar en los países de origen- asegura que la Guardia Civil le ha confirmado que el cayuco tenía unas inscripciones en su casco que coinciden con una embarcación que, según sus datos, partió el pasado 7 de agosto desde Gambia con 127 ocupantes, entre ellos cuatro mujeres y una bebé.

Esas cifras concuerdan con el testimonio de los supervivientes, que relataron a Cruz Roja durante su asistencia en el muelle de Arguineguín que habían salido hacia Canarias “con más de cien personas”, muchas de las cuales murieron durante la travesía.

Durante el regreso de la Guardamar Urania hacia Gran Canaria, Salvamento Marítimo tuvo que enviar un helicóptero para que evacuara de emergencia a tres de los supervivientes a los hospitales de Las Palmas de Gran Canaria (dos al Doctor Negrín y uno al Insular), dado su precario estado de salud.

Los demás llegaron sobre las 3.30 de la madrugada de ayer a tierra agotados y sin apenas sostenerse en pie. De hecho, miembros del equipo humanitario que los ha atendido relataron a Efe que se desplomaban sobre la mesa cuando la Policía Nacional los sentaba para anotar su nombre y procedencia. Seis de ellos han sido hospitalizados con cuadros de deshidratación y desorientación. Dos de los ingresados presentaban traumatismos.

Torres y Clavijo lideran la denuncia por lo inadmisible de tragedias así

Los dos líderes políticos más votados en Canarias, como son el secretario general del PSOE en las Islas y ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y el líder de Coalición Canaria y presidente autonómico, Fernando Clavijo, coincidieron ayer a la hora de lamentar y denunciar la nueva tragedia acaecida en la Ruta Atlántica, y que ha costado la vida de, al menos, 80 personas.

A este respecto, Torres acertó a la hora de reclamar empatía y recalcar que “este drama humano nos interpela a todos y a todas. A España. A Europa. Al mundo”.

No le fue a la zaga Clavijo al quejarse de que en el Archipiélago “no puede acostumbrarse ni normalizar que el Atlántico siga siendo una ruta de muerte”, a la par de que reclamó “una política migratoria de Estado y que Europa “asuma la responsabilidad que le corresponde.

Más allá fue el secretario general de Nueva Canarias, Luis Campos,al exigir un plan permanente de contingencia para las Islas ante la llegada de inmigrantes, como respuesta “coordinada y alejada de la improvisación ante situaciones extraordinarias”.

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