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justicia y tribunales

Condenado a 12 años de cárcel por abusar sexualmente de su nieta en Gran Canaria: “Le dijeron que era normal”

La menor contó los abusos a su madre y a su abuela cuando tenía entre cinco y seis años, pero ninguna impidió que el condenado siguiera acercándose a ella, según recoge la sentencia del TSJC
Condenado a 12 años de cárcel por abusar sexualmente de su nieta en Gran Canaria: "Le dijeron que era normal"

Condenado a 12 años de cárcel por abusar sexualmente de su nieta en Gran Canaria: "Le dijeron que era normal"

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha confirmado una condena de 12 años de cárcel impuesta a un vecino de Gran Canaria por haber abusado sexualmente de su nieta de cinco años, aprovechando los momentos en los que dormía junto a ella para realizarle tocamientos.

Como ya declaraba probado una sentencia previa de la Audiencia de Las Palmas, los abusos se prolongaron durante varios años, entre 2010 y 2017, en los domicilios familiares donde la menor pernoctaba con frecuencia, e incluyeron tocamientos en los glúteos y el pubis, así como la introducción reiterada de los dedos en la vagina de la menor.

Los abusos por parte de su abuelo materno tuvieron lugar desde que la niña tenía cinco años y hasta que cumplió los once, cuando se fue a vivir con su padre.

La madre de la menor trabajaba y ella y sus hermanos permanecían muchas veces en casa de los abuelos maternos, que eran quienes les cuidaban, tiempo que el abuelo aprovechaba para cometer los abusos.

La niña le contó a su abuela y a su madre lo que sucedía cuando tenía unos 5-6 años, pero ellas “le dijeron que era normal y que no pasaba nada, no la separaron” y “nadie impidió que su abuelo se acercase a ella”, indica la sentencia.

La condena confirmada establece doce años de prisión, inhabilitación durante 18 años para cualquier profesión u oficio que implique contacto regular y directo con menores, prohibición de aproximarse a menos de 500 metros de la víctima durante 16 años, y prohibición de comunicarse con ella por cualquier medio durante 16 años.

Asimismo, decreta libertad vigilada durante siete años, que se ejecutará después de la pena de prisión, y fija una indemnización de 50.000 euros por los daños morales causados.

El condenado no podrá acceder al tercer grado penitenciario hasta haber cumplido la mitad de la pena de prisión.

La sentencia cuenta con un voto particular de un magistrado favorable a la absolución, Antonio Doreste, que entiende que no existen suficientes pruebas de que el condenado introdujese los dedos en la vagina de la menor, lo que unido a los tocamientos ha llevado a una imposición de doce años de prisión, mayor que el homicidio doloso sin agravantes, que es de 10 años, resalta.

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