La Fiscalía de Santa Cruz de Tenerife pide 13 años de cárcel y una indemnización de 20.000 a un cuidador de un centro de personas con discapacidad al considerarlo autor de dos agresiones sexuales a una interna.
La víctima era usuaria del centro en régimen de alojamiento y manutención y tiene reconocida una discapacidad del 65%, ha sido diagnosticada de epilepsia y trastorno de la conducta y presenta una madurez muy inferior a su edad cronológica.
También padece capacidad intelectual baja y media baja, importante dificultad para controlar conductas que requieren inhibición y actitud infantilizada, circunstancias evidentes que, según la Fiscalía, “la hacen especialmente vulnerable a situaciones de abuso o agresión y que determinan su falta de capacidad para prestar consentimiento en cuanto a relaciones sexuales”.
El procesado, con conocimiento del déficit psíquico de la perjudicada, por su trato diario con ella, y aprovechándose de dicha circunstancia, en una ocasión la introdujo en el baño, cerró la puerta, le bajó los pantalones y la agredió sexualmente mientras le tapaba la boca.
Con la misma intención la abordó por la espalda cuando fumaba un cigarrillo apoyada en el muro de la parte superior de la azotea de la residencia, le volvió a quitarle la ropa y a tener relaciones completas mientras la agarraba con fuerza con un brazo y le tapaba la boca con el otro.
Como consecuencia de estos hechos, la perjudicada desarrolló sintomatología ansiosa, con baja autoestima.
El juicio se celebrará el próximo 15 de octubre en la Audiencia de Santa Cruz de Tenerife después de que fuera suspendido el pasado 1 de julio.

