Arqueólogos egipcios han abierto uno de los sarcófagos más enigmáticos descubiertos en los últimos años en la ciudad de Alejandría. La enorme tumba de granito negro, que permaneció sellada durante aproximadamente dos mil años, generó una enorme expectación entre historiadores y el público tras su hallazgo durante unas obras en la ciudad.
“Encontramos los huesos de tres personas dentro del sarcófago, aunque las momias no se conservaron”, explicó el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto tras la apertura de la tumba.
El descubrimiento despertó rápidamente especulaciones en todo el mundo. Algunos llegaron a sugerir que el sarcófago podría contener los restos de figuras históricas como Alejandro Magno, mientras que otros temían que la apertura de la tumba liberara una supuesta maldición asociada a los enterramientos antiguos. Finalmente, tras varias semanas de preparación, los equipos de arqueólogos egipcios decidieron abrir cuidadosamente el gigantesco ataúd de piedra para conocer qué ocultaba en su interior según publica la BBC.
Los arqueólogos abren un gigantesco sarcófago hallado en Alejandría
El sarcófago descubierto en Alejandría es una estructura impresionante. Fabricado en granito negro, mide casi tres metros de largo y alrededor de dos metros de alto, lo que lo convierte en uno de los sarcófagos intactos más grandes encontrados en Egipto en las últimas décadas.
Según los especialistas, el bloque de piedra pesa aproximadamente 27 toneladas y podría datar del periodo ptolemaico temprano, una etapa histórica que comenzó tras la muerte de Alejandro Magno en el año 323 a.C.

Los arqueólogos responsables de la excavación actuaron con gran cautela durante la apertura del sarcófago. Cuando lograron levantar la pesada tapa apenas cinco centímetros, un fuerte olor procedente del interior obligó al equipo a retirarse temporalmente del lugar. Posteriormente, con la ayuda de ingenieros militares egipcios y equipos especializados, la tapa fue retirada completamente para permitir el análisis del contenido de la tumba.
Un descubrimiento inesperado dentro del sarcófago
Dentro del sarcófago, los arqueólogos encontraron tres esqueletos sumergidos en un líquido oscuro de color marrón rojizo que producía un olor extremadamente fuerte. Según los expertos, este líquido era probablemente agua contaminada que se filtró al interior de la tumba con el paso de los siglos.
Mostafa Waziri, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, explicó que los restos pertenecían a tres individuos enterrados juntos, posiblemente en lo que podría haber sido un entierro colectivo o familiar.
“Encontramos los huesos de tres personas… desafortunadamente las momias no estaban en buen estado y solo quedan los restos óseos”, explicó Waziri tras la apertura del sarcófago.
Uno de los cráneos hallados presenta una grieta que podría corresponder a una herida provocada por una flecha, lo que sugiere que al menos uno de los individuos podría haber muerto de forma violenta. Los investigadores creen que los esqueletos podrían pertenecer a soldados o personas vinculadas al antiguo ejército egipcio, aunque será necesario realizar análisis adicionales para confirmar su identidad.
El hallazgo también reavivó el interés popular por la conocida leyenda de la maldición de las momias, una creencia según la cual perturbar tumbas antiguas podría desencadenar desgracias.
El fuerte olor que se liberó al abrir el sarcófago alimentó temporalmente estas teorías. Sin embargo, las autoridades egipcias se apresuraron a restar importancia a esas especulaciones. Mostafa Waziri incluso respondió con humor a estos rumores asegurando que había sido el primero en introducir la cabeza dentro del sarcófago y que no había sufrido ningún efecto negativo.
Los arqueólogos esperan ahora que el análisis de los restos óseos y de los objetos encontrados cerca de la tumba, incluido un busto de alabastro descubierto en el área, pueda aportar nuevas pistas sobre quiénes fueron los tres individuos enterrados en este gigantesco sarcófago.
Este descubrimiento demuestra que, incluso después de miles de años, las excavaciones arqueológicas en Egipto continúan revelando secretos que ayudan a comprender mejor la historia del antiguo Mediterráneo.