Movimiento Sumar ha puesto sobre la mesa una Renta Básica Juvenil universal de 550 euros al mes para jóvenes de entre 18 y 21 años, una medida que la formación define como un “punto de partida” para avanzar hacia un ingreso garantizado para toda la población. La propuesta, presentada en su última conferencia política, se integra en un paquete más amplio de reformas económicas y sociales que pretende dar respuesta al malestar generacional y a la precariedad crónica que sufren millones de jóvenes.
La nueva renta básica juvenil se concibe como un colchón económico estable en una etapa especialmente vulnerable, marcada por empleos temporales y sueldos bajos. Para Sumar, esos 550 euros mensuales permitirían a muchos jóvenes seguir estudiando, emanciparse antes o emprender sin tener que depender por completo de la familia. Aseguran que no se trata de un regalo, sino de una inversión en futuro, diseñada para evitar que una parte de la juventud quede atrapada de forma irreversible en la pobreza.
La propuesta de Sumar convive con otra medida que la formación lleva años defendiendo: una prestación universal por crianza de 200 euros al mes por cada hijo menor de 18 años. Esta ayuda a las familias, recuerdan, no debe confundirse con la renta básica juvenil, aunque ambas comparten la misma filosofía de garantizar ingresos mínimos y estables a lo largo de las distintas etapas de la vida. De hecho, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha reiterado su intención de pelear para que esa prestación de 200 euros se incluya en los próximos Presupuestos Generales del Estado.
En paralelo, Sumar mantiene sobre la mesa otra de sus propuestas más conocidas: la llamada “herencia universal”. Esta consistiría en abonar a cada joven, al alcanzar la mayoría social, un cheque único de 20.000 euros que podría dedicarse a estudios, vivienda o proyectos de emprendimiento. La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha defendido que esta herencia de 20.000 euros serviría para “nivelar el punto de partida” y evitar que la única diferencia entre un proyecto que despega y otro que se frustra sea el dinero heredado.
Renta básica de 550 euros, herencia universal y más derechos sociales con el foco puesto en los jóvenes
Las resoluciones aprobadas por la conferencia política incluyen, además, medidas como el transporte público gratuito para jóvenes, la bajada del precio del alquiler y la reducción de la edad de voto a los 16 años. Todo ello, enmarcado en un compromiso más amplio para reducir la jornada laboral a 32 horas semanales, más ambicioso incluso que el preacuerdo alcanzado por el Ministerio de Trabajo con los sindicatos. Para Sumar, redistribuir el tiempo de trabajo y los recursos en forma de ayudas es imprescindible para garantizar “vidas dignas” a las próximas generaciones.

En una de sus resoluciones, Movimiento Sumar considera “radicalmente falso” el relato de que “la juventud es toda de derechas” y recuerda que las nuevas generaciones están “vivas” y “no se resignan”, como demuestran las movilizaciones en defensa del clima, del pueblo palestino, contra el racismo, por el feminismo o por los derechos LGTBIQA+. Frente a la precariedad, proponen responder con derechos, servicios públicos y transferencias económicas que permitan a la juventud tomar decisiones sin miedo constante a fin de mes.
El acceso a la vivienda ocupa un lugar central en el documento, con la promesa de combatir la “especulación y el rentismo” mediante medidas como limitar la venta puramente especulativa de pisos, ampliar el parque público de alquiler y reforzar los topes de precios en zonas tensionadas. También reclaman blindar la sanidad pública frente a los procesos de privatización que, denuncian, avanzan en varias comunidades autónomas, y garantizar el derecho efectivo al aborto en todo el territorio.
En el plano fiscal, las resoluciones insisten en la necesidad de acercar el gasto social “a la media de la zona euro” y de financiar las nuevas prestaciones con una reforma tributaria progresiva. “Tenemos desafíos nuevos y adversarios nuevos, y por eso necesitamos respuestas nuevas para construir vidas dignas”, puede leerse en uno de los textos, donde se subraya que cada euro destinado a juventud, vivienda o servicios públicos es “una apuesta por el futuro y no un gasto superfluo”.
El proyecto, según Sumar, pasa también por regularizar a las personas migrantes en situación administrativa irregular y reconocer su aportación económica y social. La formación defiende que una economía que reparte mejor sus euros y sus oportunidades es también una sociedad más cohesionada, con menos espacio para discursos de odio y menos terreno abonado para el avance de la extrema derecha.
En definitiva, las propuestas de Movimiento Sumar dibujan un horizonte en el que la juventud deja de ser tratada como “generación sacrificada” y pasa a ser protagonista de un nuevo contrato social. La Renta Básica Juvenil de 550 euros, la prestación universal por crianza de 200 euros, la herencia de 20.000 euros y el resto de medidas económicas y sociales se presentan como piezas de un mismo puzle: utilizar mejor los euros disponibles para garantizar que nadie se quede atrás cuando intenta construir su proyecto de vida.