Se llama Francisco Manuel Delgado Rodríguez y ganó hace ocho años 121 millones de euros en el sorteo de Euromillones cerrando su panadería en la que trabajaba en Sevilla.

Se dedicó a viajar, invertir su fortuna y vivir la vida. Ganó el premio en mayo de 2011, cuando tenía 36 años, y desde entonces reparte su vida entre Madrid y Sevilla, ha ayudado económicamente a su madre y a sus tres hermanas, con dos de las cuales está en los productos financieros en los que mantiene 90 millones de euros invertidos con propiedades en Miami (Estados Unidos), Madrid y Sevilla además de un vehículo de alta gama.

Este hombre en la actualidad tiene inversiones en tres Sociedades de Inversión de Capital Variable (SICAV), un instrumento de inversión que tributa al 1% en el Impuesto de Sociedades y es usado por grandes fortunas gestionadas por entidades como JP Morgan y depositadas en entidades bancarias como BBVA y el Banco Santander.

Según la gente que lo conoce, es una persona seria que se cuida mucho físicamente y acude al gimnasio con regularidad. Se dice que no ha derrochado el dinero y han subrayado que sus inversiones son siempre muy conservadoras porque «ya es rico» y no necesita arriesgar para aumentar su patrimonio.