La alerta por inundaciones en Canarias ha alcanzado su nivel máximo. El Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Emergencias, ha elevado este sábado la situación de riesgo en las islas occidentales y Gran Canaria ante la persistencia de la borrasca Therese en Canarias, que mantiene bajo amenaza crítica las vertientes sur y oeste del Archipiélago por el posible desbordamiento de barrancos y el riesgo de deslizamientos en zonas de medianías y cumbre.
La decisión no es menor. La elevación al nivel de alerta implica un seguimiento más estrecho e intensivo de los daños en infraestructuras y viviendas, y abre la puerta a la activación de medidas extraordinarias si la situación continúa deteriorándose. El Ejecutivo canario no descarta la realización de evacuaciones preventivas en las próximas horas en las áreas de mayor riesgo.
El comunicado oficial es rotundo en su advertencia: «Cabe la posibilidad de que pequeños núcleos y diseminados queden aislados». Una realidad que ya está comenzando a materializarse en algunos barrios y caseríos de las islas montañosas, donde los cortes de carreteras provocados por desprendimientos han dejado a vecinos temporalmente incomunicados.
Alerta por inundaciones en Canarias: barrancos al límite y evacuaciones preventivas sobre la mesa
La situación meteorológica en Canarias se ha agravado de forma notable en las islas de mayor relieve. En Tenerife, La Palma, La Gomera, El Hierro y Gran Canaria, las precipitaciones se mantienen constantes y ocasionalmente fuertes, con especial intensidad en las medianías. El terreno, completamente saturado tras cinco días de lluvia continua, ha perdido prácticamente toda su capacidad de absorción.
Ese suelo empapado es el principal factor de riesgo en este momento. Cuando el terreno no puede absorber más agua, cualquier chubasco adicional se convierte en escorrentía que baja directamente hacia los cauces. Los barrancos, que ya llevan días recibiendo caudales extraordinarios, podrían desbordarse y alcanzar zonas bajas pobladas si las precipitaciones se mantienen con la intensidad prevista durante las próximas horas.
El riesgo de inundaciones pluviales urbanas es otro de los factores que más preocupan a las autoridades. Las redes de drenaje de los municipios más afectados están al límite de su capacidad, y cualquier nueva entrada masiva de agua podría provocar anegaciones en calles, aparcamientos y viviendas de forma súbita. Un escenario que ya se ha materializado en varios puntos de Tenerife y Gran Canaria durante las últimas horas.
En Fuerteventura y Lanzarote, la situación se mantiene en nivel de prealerta, con lluvias menos frecuentes pero bajo vigilancia constante por parte de los servicios de rescate. Las islas orientales tienen una jornada más llevadera, aunque no están completamente fuera de la influencia de la borrasca Therese.
«La alerta por inundaciones en Canarias ha sido elevada al máximo nivel por el Gobierno regional, con riesgo de desbordamiento de barrancos, posibles evacuaciones preventivas y núcleos aislados en las islas occidentales y Gran Canaria, donde la borrasca Therese acumula ya más de 200 litros por metro cuadrado en cinco días de temporal.»
Activación del PLATECA y balance histórico de precipitaciones: la alerta por inundaciones en Canarias en cifras
Ante la gravedad de los hechos, el Gobierno de Canarias ha actualizado la situación del PLATECA, el Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil de la Comunidad Autónoma de Canarias. Este paso a nivel de alerta permite un seguimiento más estrecho de todos los incidentes y una mayor capacidad de respuesta coordinada entre los distintos organismos implicados en la gestión de la emergencia.
Los desprendimientos en Canarias son otro de los elementos que más están complicando la situación sobre el terreno. La saturación del suelo ha provocado múltiples caídas de piedras, ramas y árboles en las zonas de medianías, obligando a realizar cortes de carreteras en todas las islas montañosas. El Cabildo de Gran Canaria alertó durante la madrugada de la caída de una roca de grandes dimensiones en la carretera que une Ayacata con Tejeda, uno de los incidentes más relevantes de las últimas horas.
El balance acumulado de precipitaciones en Tenerife durante los cinco días de temporal resulta histórico. La localidad de Cruz de Tea, en Granadilla de Abona, lidera las estadísticas con 212 litros por metro cuadrado. Le siguen Vilaflor con 164 litros, y los municipios de Santiago del Teide, Los Silos y El Tanque con 115 litros. En las zonas altas, el Teide presenta un manto de nieve de entre 10 y 20 centímetros en las áreas de cumbre, con los accesos al Parque Nacional cerrados por presencia de hielo y bajas temperaturas.
La situación más crítica en este momento se concentra en el municipio de Granadilla de Abona, especialmente en su franja costera, donde las inundaciones han comenzado a afectar a viviendas y viales. Un escenario que refleja cómo los acumulados extraordinarios de los últimos días terminan descargando sobre las zonas bajas incluso cuando la lluvia pierde algo de intensidad.
Desde el inicio del temporal el miércoles, el Archipiélago permanece en un escenario de riesgo múltiple con alertas activas simultáneas por viento, fenómenos costeros, nieve y ahora inundaciones. Una combinación excepcional que justifica el nivel de respuesta institucional y que exige de la ciudadanía la misma responsabilidad colectiva que desde el primer día: no salir salvo causa de fuerza mayor, mantenerse alejado de barrancos y zonas costeras, y seguir en todo momento las instrucciones del 112 Canarias y los cabildos insulares.