Hubo una época en donde todas las personas preferían comer tapas en España. Pero con la llegada masiva de turistas, esto está cambiando. Muchos locales gastronómicos empezaron a aceptar que para mantener alta la demanda de platos cada día, había que ajustar el menú a los gustos de más personas. Y fue ahí donde apareció el turista vegano. Es algo diferente a lo que estaba acostumbrado cualquier local que ofrecía, como mucho, unas patatas bravas.
Se cree que el movimiento ‘plant-based’ está hace varios años en el país, pero en 2025 se puede ver que ya no es una moda pasajera. Se estima que el 11% de la población local adulta es vegateriano. Estamos hablando de un universo de cerca de 4,6 millones de personas, que sigue algún tipo de dieta vegetal, ya sea vegana, vegetariana o flexitariana. Este fenómeno, liderado notablemente por las mujeres y la Generación Z, a lo que debemos sumar a los turistas.
El reflejo más visible de esta metamorfosis se encuentra en el sector de la restauración. La competencia por ofrecer platos innovadores y deliciosos sin ingredientes de origen animal es feroz, y un estudio reciente de la empresa Holidu, el buscador de alquileres vacacionales, ha puesto nombre y cifra a las ciudades que mejor han sabido adaptarse a esta nueva realidad. Este análisis, centrado en la densidad de restaurantes ‘veggies’ por cada 100.000 habitantes, dibuja un mapa de las capitales que están liderando la vanguardia culinaria vegetal en España.
Santiago de Compostela, el sorpresivo líder del ránking
Contrario a lo que cabría esperar, no es una gran metrópolis la que se alza con el primer puesto de este ranking. Santiago de Compostela lidera la tabla con una impresionante tasa de 9,33 restaurantes ‘veggies’ por cada 100.000 habitantes. Este dato, que incluye tanto locales veganos como vegetarianos, sugiere que en la capital gallega la oferta de menús sin carne y platos totalmente ‘plant-based’ se integra de manera orgánica en la vida diaria de sus ciudadanos y en el flujo constante de peregrinos.
A pesar del gran vínculo histórico de Galicia con el mar, las propuestas veggie están creciendo gracias a la llegada de muchos peregrinos estadounidenses que hacen el Camino de Santiago. La alta densidad subraya que el tamaño de la ciudad no es un obstáculo para ser un referente en la gastronomía vegetal.
Barcelona se consolida como una capital veggie en España
En el segundo puesto, Barcelona confirma su posición como una de las capitales gastronómicas más importantes de Europa. Aunque su tasa de 6,48 restaurantes ‘veggies’ por cada 100.000 habitantes es inferior a la de Santiago, la Ciudad Condal destaca por el volumen absoluto de su oferta.
En Barcelona es normal encontrar a decenas de establecimientos veganos a pocos metros de distancia, siendo las zonas más demandadas las cercanas a Plaza Catalunya. La propuesta catalana está enfocada principalmente en los veganos y vegetarianos puros, en especial entre aquellos estudiantes extranjeros que eligen a esta ciudad para continuar sus estudios.
Granada y Tenerife demuestran el impulso veggie en el sur de España
Al contrario de lo que muchos piensan, el sur también existe en el universo veggie. Granada se sitúa en el tercer lugar con 6,01 restaurantes ‘veggies’ por 100.000 habitantes, superando a muchas ciudades más grandes. Este hecho es especialmente significativo en una región tan identificada con la cultura de la tapa tradicional basada en carne. Las islas Canarias y Baleares siguen en el ránking con una gran influencia de los visitantes internacionales. Santa Cruz de Tenerife (5,89) y Palma de Mallorca (4,67) cierran el grupo de las cinco primeras, lo que enfatiza la necesidad de ofrecer alternativas saludables a una clientela global que busca opciones vegetarianas y veganas.
¿Adiós a las tapas de toda la vida?
La expansión de la oferta vegana y vegetariana está teniendo un impacto en uno de los platos más populares de la gastronomía española: las tapas. La motivación principal detrás de la adopción de dietas vegetales es, para más del 62% de los flexitarianos, la salud y el bienestar.
Esto implica que el consumidor, cada vez más informado, busca alternativas que ofrezcan un mayor valor nutricional y que sean menos procesadas. Aunque la tapa tradicional no desaparece, los bares y restaurantes se ven obligados a innovar, incorporando opciones vegetales más allá de las clásicas aceitunas o patatas bravas.
Una tendencia que llegó para quedarse
El resto del ‘ranking’, que incluye ciudades notables como Salamanca, Girona, Segovia, Toledo y Alicante, confirma que el movimiento ‘veggie’ ha echado raíces en ciudades de tamaño medio, muchas de ellas con un gran patrimonio histórico y universitario, y con menos turismo.
La presencia de estos núcleos urbanos en la lista demuestra que el acceso a una vida más saludable y sostenible es un valor demandado en toda la geografía española. Como vemos, no se trata de un fenómeno local de algunas grandes urbes, sino que hay una mayor concientización de la necesidad de mantener un estilo de vida más sano, consumiendo menos grasas, ultraprocesados y sal.