Descubren tres especies de abejas nuevas en Canarias y elevan a 146 el total registrado
El archipiélago de Canarias alberga 146 especies de abejas silvestres, de las cuales 102 son endémicas (es decir, no existen en ningún otro lugar del mundo). Es el dato principal del nuevo catálogo científico que acaba de publicar un equipo investigador conjunto de las universidades de La Laguna y de Murcia en la revista científica internacional Zootaxa, una de las publicaciones de referencia mundial en taxonomía zoológica. El trabajo confirma a Canarias como uno de los territorios europeos con mayor singularidad en cuanto a polinizadores silvestres y actualiza por primera vez en tres décadas el conocimiento detallado sobre estas especies.
El estudio en Canarias aporta además 63 nuevos registros inéditos de distribución en distintas islas del archipiélago y documenta la presencia de tres especies hasta ahora desconocidas en Canarias:
- Lasioglossum medinai (Vachal, 1895).
- Seladonia gemmea (Dours, 1872).
- Sphecodes rubripes (Spinola, 1838).
El catálogo anterior, publicado en la década de 1990, registraba 122 especies y 46 endemismos. Con la actualización publicada ahora, la cifra de especies sube en 24 y el número de endemismos prácticamente se duplica: 60 especies endémicas más 42 subespecies endémicas. Es una magnitud que confirma a Canarias como un auténtico laboratorio evolutivo para la biodiversidad de polinizadores.
Una metodología que combina archivo histórico y ciencia ciudadana en Canarias
Para elaborar el catálogo en Canarias, el equipo investigador ha integrado información procedente de múltiples fuentes científicas, museísticas y participativas. Entre ellas destacan:
- Publicaciones científicas previas sobre la fauna de abejas canarias.
- Colecciones biológicas históricas, especialmente los fondos del Museo de Naturaleza y Arqueología (MUNA) de Santa Cruz de Tenerife, que alberga ejemplares recolectados a lo largo de décadas.
- Más de 8.000 registros de ciencia ciudadana procedentes de plataformas como iNaturalist, revisados y validados por especialistas.
- Las revisiones taxonómicas publicadas en los últimos años por la comunidad científica internacional.
El enfoque combinado permite reconstruir tanto la distribución actual de las especies como su evolución a lo largo del tiempo, recuperando registros históricos que de otra forma habrían quedado olvidados en archivos museísticos.
Canarias no solo alberga una importante diversidad de abejas, sino uno de los conjuntos de especies endémicas más relevantes de Europa, según destaca el comunicado de la Asociación de Apicultores de Gran Canaria.
Tres grandes grupos según la edad y el clima de cada isla
Uno de los hallazgos y descubrimiento de estas especies más interesantes del estudio es el análisis biogeográfico de cómo se distribuyen las comunidades de abejas entre las distintas islas e islotes del archipiélago. El equipo investigador ha podido identificar tres grandes grupos claramente diferenciados:
- Islas orientales: Lanzarote, Fuerteventura y los islotes asociados. Más áridas, más antiguas geológicamente y con mayor proximidad al continente africano. Sus comunidades de abejas presentan una fuerte afinidad con la fauna del norte de África.
- Islas centrales: Gran Canaria y Tenerife. De mayor extensión y con una elevada heterogeneidad de hábitats. Albergan las comunidades más diversas de abejas silvestres del archipiélago.
- Islas occidentales: La Gomera, La Palma y El Hierro. Las más jóvenes geológicamente y las más húmedas. Presentan elementos de fauna asociados a ecosistemas más recientes.
En líneas generales, alrededor del 20% de las especies presentes en cada isla tienen afinidad con la región paleártica (Europa occidental), mientras que las comunidades de las islas orientales presentan una destacada conexión con la fauna del continente africano, evidencia del intercambio biológico histórico entre el archipiélago y África.
Especies amenazadas y un alerta de conservación en Canarias
El catálogo también pone de manifiesto el notable riesgo de amenaza en el que se encuentran algunas especies canarias, según los criterios de evaluación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). Entre ellas, el estudio destaca un dato especialmente preocupante: dos especies no han vuelto a observarse en el archipiélago desde hace más de 40 años, lo que las sitúa en una posición crítica que podría apuntar incluso a una posible extinción local.
Las amenazas que pesan sobre estos polinizadores silvestres son las habituales en la biodiversidad insular: pérdida de hábitats por urbanización, presión turística, especies invasoras, agricultura intensiva, uso de productos fitosanitarios y, en los últimos años, también los efectos progresivos del cambio climático sobre las medianías y zonas costeras donde habitan muchas de estas especies endémicas.
La actualización del catálogo ha sido recibida con valoración positiva por parte del sector apícola canario. Desde la Asociación de Apicultores de Gran Canaria (ApiGranca) se subraya que el avance del conocimiento científico sobre las abejas silvestres canarias vuelve a poner de manifiesto el extraordinario valor biológico del archipiélago y la necesidad de reforzar la investigación, el seguimiento científico y las políticas de conservación de los polinizadores. La organización destaca que Canarias alberga uno de los conjuntos de especies endémicas de abejas más relevantes de Europa, muchas de ellas todavía poco conocidas para la sociedad e incluso para la propia comunidad científica especializada.
La protección de este patrimonio biológico, recuerdan desde el sector, requiere un enfoque integral que combine investigación, gestión ambiental, conservación activa y modelos sostenibles de desarrollo rural y apícola. Las abejas, tanto las silvestres como las domesticadas, cumplen un papel esencial como polinizadoras de los ecosistemas canarios y de buena parte de la agricultura del archipiélago, lo que las convierte en un eslabón insustituible para el equilibrio biológico de las islas.
El nuevo catálogo se suma a una serie creciente de estudios recientes que están redibujando lo que la ciencia sabe sobre la singular biodiversidad del archipiélago canario, desde el descubrimiento del nuevo escarabajo endémico de Tenerife hasta los estudios sobre el impacto del cambio climático en el agua del archipiélago o los frentes abiertos por la RedExos contra las especies invasoras. Todos apuntan en la misma dirección: Canarias es un laboratorio natural irrepetible cuya protección efectiva exige una combinación de investigación rigurosa, financiación sostenida y políticas ambientales valientes.