Los vecinos y vecinas de Candelaria están viendo suprimidas sus líneas habituales de guagua por una sola que hará que pasen por todos los núcleos poblacionales del municipio, debido a la reorganización y optimización de líneas que ha hecho la empresa TITSA. La frecuencia de paso se ve reducida, ya que los usuarios de transporte público solo podrán hacer uso del servicio cada 150 minutos, cuando previamente había una frecuencia de paso mayor, de acuerdo a la demanda de los candelarieros. Debido a esto, el peso del transporte público en esta zona se cargará al Transporte Urbano a la Demanda de Candelaria con el coste económico que supone para el Ayuntamiento candelariero y que tanto ha afectado al sector del taxi del municipio.

Olivera (PP) tampoco entiende cómo se pretende hacer de la Plaza de Teror un nudo de conexión y transbordo del Valle de Güímar, sin tener una parada de guaguas en condiciones y adaptada. Este lugar, además de ser la entrada del municipio, consiste en un camino de una sola vía que, diariamente, se convierte en un verdadero cuello de botella donde confluyen multitud de vehículos que acuden a hacer gestiones o visitar a la Virgen de Candelaria. Por este motivo, la nueva organización, que supone tener 4 guaguas de grandes dimensiones, entrando a la vez, cada 30 minutos a Candelaria generará operatividad a TITSA y restará calidad de vida a los vecinos del municipio y a las personas que vengan de otras zonas o turistas que lleguen en vehículos al casco histórico de Candelaria con el colapso que se generará.

“Esta situación afectará directamente a la hostelería y comercio local, que tan perjudicada está en estos momentos por los efectos de la COVID-19 y por la falta de aparcamientos debido a la inoperatividad del parking rotatorio frente al Ayuntamiento o el cierre de la plaza de la Patrona de Canarias por las obras de contención del frente de la dicha plaza que ha afectado a las esculturas de los Menceyes por la acción del mar.”, argumenta el portavoz de los Populares.

Juan Miguel Olivera (PP) también sostiene que en esta remodelación se hayan olvidado una vez más de la línea 126, que conecta los municipios del Valle de Güímar con el Hospital Universitario de Canarias (HUC), el Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria y el Aulario de Guajara de la Universidad de La Laguna solo dos veces al día, una a primera hora de la mañana y otra a mediodía, únicamente de lunes a viernes. El portavoz popular en Candelaria recuerda que existen acuerdos plenarios del Ayuntamiento de Candelaria en los que a propuesta de los populares se exige la mejora de este servicio, el aumento de frecuencias y la amplitud a los fines de semana, porque los estudiantes en épocas de exámenes o realización de trabajos de sus estudios lo demandan y las personas enfermas en los centros hospitalarios del área metropolitana precisan la visita de familiares también los fines de semana.

El PP de Candelaria muestra su descontento porque en TITSA prime la ambición económica a la gestión del servicio. “Está bien trabajar para mejorar las frecuencias y los tiempos, pero también es fundamental equiparar a todos los habitantes del municipio y no seguir creando una brecha entre los que viven en la parte baja de la autopista con muchos servicios y los de la parte alta con menos servicios y de “segunda categoría”. Estamos a tiempo de mejorar de forma real el servicio de transporte, con un verdadero plan de movilidad en el municipio de Candelaria y el Valle de Güímar, incrementando la frecuencia y disminuyendo los tiempos a todos los usuarios, sin afectar al resto de personas o comerciantes como va a ocurrir en el casco de Candelaria y aumentando la conectividad con La Universidad y los centros hospitalarios de la isla.”, sentencia Olivera.