El IGN registra terremotos en cinco islas distintas de Canarias en 48 horas
Cuarenta y seis terremotos y dos sentidos: el mapa sísmico que nadie está mirando en Canarias
En las últimas 48 horas ha temblado en cinco puntos distintos según el IGN en del archipiélago de Canarias. Tenerife, Gran Canaria, La Palma y El Hierro han registrado movimientos sísmicos, y a esa lista hay que sumar varios episodios localizados en el mar que rodea a las islas. El catálogo acumula 46 terremotos recientes en el entorno de Canarias, de los cuales siete corresponden a las últimas veinticuatro horas y dos han llegado a ser percibidos por la población.
Conviene poner la cifra en su sitio antes de seguir, porque el dato suena mucho peor de lo que es. El movimiento más intenso de todo el periodo alcanzó una magnitud de 2,3, y la mayoría se sitúan entre 0,7 y 2,0. Son valores que en la práctica resultan imperceptibles salvo que el foco esté muy cerca de la superficie. No hay ninguna alerta activa, ningún organismo ha vinculado esta actividad a un aumento de la peligrosidad y el semáforo volcánico permanece sin alterar.
Dónde ha temblado exactamente en Canarias
- Mar al norte de Tenerife. El movimiento más reciente y el más fuerte de la jornada, de magnitud 2,0, a 13 kilómetros de profundidad.
- Tenerife, sureste de San Miguel de Abona. Magnitud 1,6 y una profundidad considerable, 25 kilómetros, la mayor de toda la serie.
- El Hierro, al oeste de Frontera. Magnitud 1,4 a 8 kilómetros.
- Gran Canaria, al nordeste de Agaete. Magnitud 1,3 y apenas 4 kilómetros de profundidad, el foco más somero de todos.
- La Palma, al sureste de Tazacorte. Magnitud 1,4 a 8 kilómetros.
- Gran Canaria, al noroeste de Gáldar. Magnitud 2,2 a 20 kilómetros, registrado el domingo.
- Tenerife, nordeste de Guía de Isora y este de Icod de los Vinos. Magnitudes de 0,7 y 1,2, con focos entre 7 y 12 kilómetros.
A esos se suman varios episodios de terremotos catalogados como Atlántico-Canarias, es decir, con epicentro en el mar. Se concentran en dos zonas concretas: el canal que separa Tenerife de Gran Canaria y las aguas situadas al norte de esta última. Ahí se registraron magnitudes de 2,3, 1,8 y 1,6 a profundidades de entre 10 y 20 kilómetros en Canarias.
El foco de Agaete, a solo cuatro kilómetros, es el que mejor explica por qué algunos de estos terremotos llegan a notarse pese a su magnitud diminuta: cuanto menos profundo es el origen, menos se atenúa la energía antes de alcanzar la superficie en Canarias.
Por qué tiembla en sitios tan distintos
La respuesta es que en Canarias conviven dos fenómenos diferentes que suelen confundirse en uno solo. Los movimientos localizados bajo Tenerife, en el arco que va de Guía de Isora a Icod pasando por el entorno de Las Cañadas, responden a sismicidad de origen volcánico: eventos asociados al movimiento de fluidos hidrotermales en profundidad, de magnitudes minúsculas y muy frecuentes. El Instituto Geográfico Nacional repite en cada informe que este tipo de actividad no aumenta el peligro de erupción a corto plazo.
Los episodios localizados en el mar de Canarias, en cambio, responden a estrés tectónico regional. Un estudio publicado a partir de datos GNSS del archipiélago identificó la principal falla sismogénica submarina del canal entre Tenerife y Gran Canaria y concluyó que las zonas sísmicas situadas entre islas están gobernadas principalmente por esa tensión tectónica, no por la actividad volcánica local. Es exactamente donde se han producido los movimientos más fuertes de este fin de semana.
Queda el caso de Agaete, que merece mención aparte. El IGN mantiene bajo seguimiento desde comienzos de mes una pequeña serie sísmica de baja magnitud en ese entorno del noroeste de Gran Canaria, con varios eventos percibidos por los vecinos y sin que el organismo haya atribuido públicamente una causa concreta. El movimiento registrado esta madrugada encaja en esa serie.
La conclusión razonable para quien vive aquí es la menos espectacular. Que en 48 horas haya temblado en cinco sitios distintos de Canarias no significa que esté pasando algo nuevo: significa que hay más de cien estaciones escuchando permanentemente un archipiélago volcánico que lleva millones de años moviéndose. La mayoría de estos terremotos no los habría registrado nadie hace veinte años. Hoy se cuentan uno a uno, y por eso parecen más.