La tentativa de suicidio es algo que puede afectar a cualquier persona en algún momento de nuestra vida. Está latente, pero pasa inadvertido para casi todos. Las principales causas que lo desencadenan son la tristeza, la soledad, el miedo o la ansiedad. Un problema creciente en nuestro país que se puede prevenir escuchando y dándole la importancia que se merece.

las cifras en nuestro país son aterradoras: diez personas mueren cada día por suicidio en España y cada uno de esos falleciminentos afecta personalmente a otras seis personas del entorno. Hay que resaltar que es la segunda causa principal de muerte entre personas de 15 a 29 años en todo el mundo, donde por cada persona que se suicida, 20 lo intentan de alguna manera.

El suicidio es un problema que afecta a toda la humanidad, el 93% de los países del mundo interrumpieron todo tipo de rehabilitación de salud mental. El principal problema es la insolidaridad principalmente de las instituciones, que juega en contra de quienes padecen cualquier tipo de problema de salud mental. Otro principal problema es el motivo de que “ni la gente busque apoyo, ni se hable de ello”, pero “hablar de este tema” es “algo primordial” para que quien tiene que salir del pozo en el que se ve sumido porque el suicidio se puede prevenir si se trata a tiempo.

¿Cómo prevenirlo?

Para quienes se encuentren en esta situación tienen varias opciones:

  1. Acudir al médico de cabecera, a Atención Primaria, para que le deriven con un especialista en salud mental.
  2. La ONG Teléfono de la Esperanza (717 003 717) o la Confederación Salud Mental España, que dispone de centros por toda España a través del número 91 507 92 48, o por correo electrónico a confederacion@consaludmental.org @consaludmental.
  3. Teléfonos gratuitos que los colegios de psicólogos han puesto a disposición de todos los ciudadanos.

Hay que destacar que desde Salud Mental España afirman que el suicidio es un «problema de Estado» y piden que se realicen cambios en las normativas y que la prevención se haga desde la educación: «Lo primero es que a todos nos eduquen en la escuela para aprender que en la vida hay color de rosa y también color negro. La educación emocional debe ser fundamental», haya «los medios sanitarios suficientes a nivel público para que una persona que tenga algún problema pueda acudir a Atención Primaria y pueda contar con su médico de cabecera, que la mande a un psicólogo que le ayude».