Abadipi conjuga experiencia y uso de tecnologías avanzadas para diseñar y fabricar sus soluciones en tiempos muchos más reducidos que los habituales en su sector, garantizando además máxima calidad y precisión.
Las piezas de plástico diseñadas mediante moldes de inyección están mucho más presentes en nuestra vida cotidiana de lo que pensamos, pues las podemos encontrar en el teclado del ordenador, la carcasa del móvil o el mando a distancia de la tele. También se hallan en el salpicadero de un coche, en los electrodomésticos o en las piezas internas de muchos juguetes…
En el diseño de moldes de inyección y su posterior fabricación destaca una empresa como Abadipi, que atesora más de cuatro décadas de bagaje en este ámbito, y se distingue por utilizar recursos tecnológicos 3D avanzados, tanto en la fase de diseño como en la de impresión.
Gracias a su know how aquilatado por muchos años de trayectoria y su apuesta por herramientas innovadoras aportan a sus clientes calidad, precisión y rapidez máximas.
Para que nos hagamos una idea de la celeridad de sus servicios, tan solo tardan entre 2 y 10 días en diseñar el molde, y entre 3 y 10 semanas a lo sumo en fabricarlo, unos márgenes muy reducidos en esta industria, como bien saben los clientes de múltiples sectores que requieren de este tipo de soluciones.
Por lo general, solo el diseño suele llevar para las empresas del sector entre 2 y 6 semanas, en función de la complejidad de la pieza y de los ajustes tras las simulaciones.
La fabricación, que incluye mecanizado, tratamientos térmicos y pruebas de funcionamiento, suele requerir entre 4 y 12 semanas adicionales, por lo que el ciclo completo se puede ir hasta 18 semanas fácilmente, lo que contrasta con las 3-10 semanas de la empresa alicantina.
El valor del diseño en 3D
El diseño de moldes Abadipi se hace con software CAD en 3D, lo que propicia ganar en fiabilidad y la reducción de tiempos en esta parte clave del proceso.
Además, este sistema permite a los clientes visualizar el molde antes de fabricarlo, detectar posibles incidencias en fases tempranas y optimizar cada detalle de la pieza. De este modo, no solo se evitan errores e imprecisiones, con sus consiguientes sobrecostes, sino que además se acortan los plazos, posibilitando que se pueda pasar antes del proceso de producción.
Adaptabilidad a las necesidades específicas de distintos sectores
La versatilidad de la empresa se manifiesta en la cantidad de sectores distintos para los que crean moldes para inyección de termoplásticos, algunos de ellos tan exigentes en cuanto a la complejidad de las soluciones requeridas como el de la electrónica de consumo, la energía solar o los saneamientos.
Sea la industria que sea, la empresa adapta cada proyecto a sus requerimientos específicos, garantizando en todos los casos flexibilidad, calidad, precisión y escalabilidad, para modular sus capacidades productivas en función de las necesidades de los clientes.
Asimismo, desde hace casi una década cuentan con sus propios recursos de impresión en 3D (al margen de utilizarlos en la fase de diseño), lo que les posibilita realizar sus propios prototipos, con el valor añadido que eso supone.
Materiales y calidad garantizada
Otro aspecto diferencial de Abadipi es la selección de materiales, ya que fabrica sus moldes donde se van a inyectar los plásticos con aceros y aleaciones de alta resistencia, capaces de soportar ciclos productivos intensivos y prolongar la vida útil de cada molde.
Esta durabilidad y precisión se reflejan directamente en los productos finales, que preservan siempre la misma calidad, acabado y dimensiones exactas, incluso tras miles de ciclos de fabricación.
Dicho de otra manera, el cliente recibe piezas sin defectos, con un encaje perfecto y un aspecto uniforme, ya se trate de un componente técnico muy específico, el envase de un alimento o la carcasa de un electrodoméstico.
Más que un proveedor, un socio
La filosofía de Abadipi va más allá de entregar un molde y desentenderse.
La empresa acompaña a sus clientes en todo el proceso, desde la idea inicial y el prototipado, hasta las pruebas y la puesta en marcha en la línea de producción.
El resultado es un servicio personalizado, rápido y de máxima calidad, con soluciones a medida que facilitan a las empresas ser más competitivas en sus respectivos mercados.
Les avala la satisfacción de infinidad de clientes de sectores tan diversos como el de la ganadería, energía solar, iluminación, hostelería, electrodomésticos, electrónica, construcción, saneamiento o alimentación.
Asimismo, aunque sus servicios se enfoquen tanto en el diseño como en la fabricación de moldes, su amplísimo caudal de experiencia les posibilita garantizar el mejor asesoramiento, para que cada cliente encuentre la solución más adecuada a sus necesidades.
Por todo ello, para las numerosas empresas que confían en ellos desde hace años son mucho más que un proveedor, considerándoles un socio clave que es sinónimo de saber hacer.