Felipe VI se dio cuenta de la avería del avión del Papa León XIV en Tenerife antes que nadie
La visita histórica del Papa León XIV a España ha terminado con un incidente inusual que ha sumado un capítulo inesperado al ya intensísimo viaje del Pontífice por Madrid, Barcelona y Canarias. El avión que tenía que llevar al Papa de regreso a Roma se ha averiado en la pista del aeropuerto Tenerife Norte y el rey Felipe VI le ha ofrecido un Falcon oficial para que pudiera volver al Vaticano sin más retrasos. El monarca español, con experiencia como piloto militar de las Fuerzas Aéreas, ha tenido un papel protagónico en el desarrollo del incidente.
El relato ha sido confirmado por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, que se encontraba en la pista de Los Rodeos esperando, junto al resto de las autoridades, a que el aparato del Pontífice iniciara el despegue. Según ha explicado el presidente canario, fue el propio rey Felipe VI quien advirtió que algo no iba bien en el avión papal, basándose en su formación y experiencia como piloto militar.
El Rey Felipe VI notó que un motor no se había encendido
Mientras esperaban en la pista a que despegara el avión que debía trasladar al Papa de regreso a Roma, Felipe VI comentó al presidente Clavijo que uno de los motores del aparato no se había encendido. Su experiencia formativa como piloto de las Fuerzas Aéreas le permitió detectar el problema antes incluso de que el comandante del vuelo lo comunicara oficialmente a tierra. Cuando los técnicos confirmaron que efectivamente había una avería en uno de los motores, el monarca tomó una decisión inmediata: regresar al avión para informarse personalmente del estado del Papa y proponerle bajar del aparato para esperar en las salas de protocolo del aeropuerto en condiciones más cómodas.
El gesto evitó que el Pontífice permaneciera durante horas dentro del avión averiado mientras los técnicos intentaban una reparación que, finalmente, no se pudo completar a tiempo. Las salas VIP del aeropuerto Tenerife Norte acogieron al Papa y a la comitiva mientras se gestionaba la solución de emergencia.
Fue el rey Felipe VI quien detectó, basándose en su experiencia como piloto militar, que uno de los motores del avión papal no se había encendido en la pista de Tenerife Norte.
Mientras tanto, los periodistas que iban a viajar con el Papa de regreso a Roma seguían a bordo del aparato con Felipe VI de fondo. El comandante del vuelo les informó de que uno de los motores no había arrancado, en principio por las fuertes rachas de viento que habían afectado el extremo noroeste y la fachada sur del área metropolitana de Tenerife durante toda la jornada. La solución inicial planteada por la tripulación consistió en girar el aparato en la pista para intentar encenderlo con otra orientación respecto al viento dominante. La maniobra, sin embargo, no funcionó.
Poco después, el comandante volvió a comunicarse con el pasaje en un mensaje más contundente: «lamento informarles que nuestros técnicos están intentando reparar la avería, pero va a tardar bastante en tenerlo solucionado», aseguró. La reparación se complicó hasta el punto de que se decidió desalojar el aparato y trasladar al pasaje a otra aeronave alternativa que cubriría la ruta hasta el Vaticano sin el Papa, ya que el Pontífice viajaría finalmente en un Falcon oficial cedido por la Casa Real.
Una hora de retraso previa por los últimos actos en Tenerife
El vuelo original, operado por Iberia en un Airbus A320, tenía previsto despegar a las 15:20 horas de la tarde de Tenerife. Para entonces, el aparato ya acumulaba aproximadamente una hora de retraso debido a la extensión de los últimos actos protocolarios del Papa en la isla, que habían incluido despedidas oficiales y encuentros con autoridades locales tras la misa multitudinaria del mediodía en el puerto de Santa Cruz de Tenerife.
El incidente cierra de manera inesperada una semana intensa para España y muy particularmente para Canarias, que ha vivido la primera visita papal de la historia al archipiélago. Durante dos jornadas, el Papa León XIV junto al Felipe VI ha recorrido Gran Canaria y Tenerife centrando su mensaje en la realidad migratoria del Atlántico, las personas rescatadas en la Ruta Canaria y los equipos humanitarios que trabajan en la acogida. La avería en el vuelo de regreso ha sido, en este contexto, una anécdota técnica que ha permitido visualizar también el papel logístico y diplomático activo desempeñado por la Casa Real durante toda la visita.
Felipe VI, formación militar y aviación
El rey Felipe VI cuenta con formación militar completa en las tres ramas (Tierra, Mar y Aire), tradición habitual entre los herederos al trono español. En el Ejército del Aire obtuvo el título de piloto militar tras un periodo de formación en la Academia General del Aire de San Javier, en Murcia, durante los años noventa. Su conocimiento técnico de aeronáutica y de procedimientos de pista fue lo que permitió este viernes detectar de inmediato la anomalía en el motor del avión papal, antes incluso de que la comunicación llegara desde la cabina a tierra.