Fin del verano: cuánto debe comer realmente tu perro al volver a la rutina
Septiembre trae la vuelta a la rutina también para las mascotas. Tras meses de calor, menos paseos y comidas más relajadas, es habitual que los perros lleguen al otoño con algún kilo de más. La firma de alimentación natural Dogfy Diet ha puesto cifras a una pregunta que se repite cada año en las clínicas veterinarias: ¿cuánto debe comer realmente un perro?
No hay una cantidad universal
“La cantidad de comida que necesita un perro cada día es clave para su salud, para evitar el sobrepeso y para que reciba todos los nutrientes que necesita, pero no existe una porción exacta y universal, ya que depende de la edad, el metabolismo, el ejercicio que realiza y la calidad de su alimentación”, explican desde la marca.
Como primer punto de referencia, la marca ha elaborado una tabla de necesidades energéticas diarias (en kilocalorías) para perros adultos sanos:
PESO ACTIVIDAD MODERADA (Kcal/día) ALTA ACTIVIDAD (Kcal/día)
2 kg 180 – 210 250 – 290
5 kg 370 – 410 500 – 585
10 kg 600 – 650 850 – 950
15 kg 830 – 950 1140 – 1330
20 kg 1000 – 1100 1400 – 1650
25 kg 1230 – 1400 1650 – 1950
30 kg 1400 – 1600 1920 – 2250
35 kg 1580 – 1800 2150 – 2500
40 kg 1750 – 1990 2380 – 2780
50 kg 2060 – 2350 2800 – 3300
Son cifras orientativas, ya que no existe una cifra universal, y la forma más precisa de calcular el menú de un perro es conocer primero sus necesidades energéticas y después adaptarlas a su alimentación. Además, es fundamental que las calorías procedan de ingredientes de calidad y de una receta nutricionalmente equilibrada.
Factores que cambian la ración
Dos perros del mismo peso pueden necesitar cantidades muy distintas. Influyen la edad, el nivel de actividad, la esterilización (que puede ralentizar el metabolismo), la condición corporal, la raza, el estado fisiológico —gestación o lactancia— y el estado de salud general.
Aquí entra en juego el modelo de Dogfy Diet: con sus raciones personalizadas, calculadas según las características de cada perro y servidas listas para comer, no es necesario que el propietario haga conversiones ni mida la comida, un servicio pensado para reducir el margen de error que suele derivar en sobrepeso.
El verano, terreno abonado para ganar peso
El calor reduce la actividad física, las vacaciones alteran los horarios y es habitual relajar el control de premios y sobras. Ese mayor aporte calórico sobre un menor gasto energético es la combinación que más engorda. Por eso, septiembre es un buen momento para revisar el peso y la condición corporal del perro: que se mantenga estable, que se le puedan palpar las costillas sin que se marquen en exceso, que se aprecie ligeramente la cintura desde arriba y que conserve energía y masa muscular.
Cuántas veces al día debe comer
La frecuencia varía con la edad: los cachorros de 2-3 meses necesitan hasta 4 tomas diarias; de 3-6 meses, 3 o 4; y de 6-12 meses, 2 o 3. En adultos y senior, lo habitual es repartir la ración en dos comidas al día, una rutina que ayuda a controlar el apetito y facilita la digestión.
Comida natural frente a pienso
Las raciones de comida natural parecen más abundantes que las de pienso porque el pienso apenas contiene agua, mientras que la comida natural tiene alrededor de un 70% de humedad, de forma que dos dietas pueden aportar las mismas calorías con cantidades de alimento distintas. Ese mayor contenido en humedad e ingredientes frescos influye positivamente en la sensación de saciedad del perro.
La ración, ajustada a cada perro
Frente al cálculo manual de calorías y gramos, este modelo recalcula la ración de forma individual según el peso, la edad, la actividad y el estado de cada perro, y la sirve ya lista para comer. Con la vuelta a la rutina de septiembre, ajustar cuánto y cómo come el perro puede ser tan importante como retomar los paseos: pesarlo, observar su condición corporal y adaptar la ración a su actividad real son los gestos más sencillos para evitar que los kilos de más se conviertan en un problema de salud.