La blefaroplastia se consolida en Málaga como una de las cirugías más frecuentes
Hay un tipo de cansancio que ni el sueño ni las vacaciones consiguen borrar del todo, y que se instala precisamente donde primero se nota el paso del tiempo: los párpados. La Dra. María Isabel Ruiz Ruiz, cirujana plástica con consulta en Málaga y Benalmádena, lleva más de veinte años observando cómo esa fatiga instalada en la mirada —bolsas, exceso de piel, flacidez— condiciona la forma en que una persona se percibe a sí misma mucho antes de que aparezcan otras señales de la edad en el rostro. Frente a ese desgaste específico, la blefaroplastia se ha convertido en una de las intervenciones de cirugía facial con mayor demanda sostenida en su consulta, por delante incluso de procedimientos más mediáticos como el lifting o la rinoplastia.
Lo llamativo, explica la doctora, no es solo el número de consultas, sino el perfil cada vez más variado de quienes las solicitan: pacientes que buscan corregir un problema puramente estético conviven con otras a las que el exceso de piel en el párpado superior llega a limitar el campo visual, convirtiendo una cirugía habitualmente asociada al rejuvenecimiento en un procedimiento con una componente funcional real.
Una cirugía de precisión milimétrica
La blefaroplastia consiste en corregir los párpados superiores, los inferiores o ambos mediante la eliminación del exceso de piel, músculo o grasa que provoca esa sensación de mirada cansada o envejecida. La Dra. Ruiz Ruiz realiza la intervención bajo anestesia general o local en función del caso, y su planteamiento se apoya en un principio que repite a cada paciente: las incisiones siguen siempre las líneas naturales del párpado, de modo que la cicatriz resultante queda prácticamente invisible una vez completada la cicatrización.
Cuando la corrección se centra en el párpado inferior, la técnica permite en muchos casos realizar la incisión desde el interior del propio párpado, dejando una cicatriz completamente oculta a la vista. Esa atención al detalle explica por qué buena parte de las pacientes que llegan a la consulta lo hacen tras ver los resultados de otra persona de su entorno, y no a través de publicidad convencional: en la cirugía de párpados, el resultado —una mirada más despejada, luminosa y descansada, pero reconociblemente propia— es el mejor argumento posible.
El postoperatorio, la parte menos visible pero igual de decisiva
Si la técnica quirúrgica determina el resultado final, el postoperatorio determina cuánto tiempo tarda ese resultado en hacerse visible, y la Dra. Ruiz Ruiz dedica a esta fase la misma atención que a la propia intervención. Tras el cierre de las incisiones con suturas de mínimo calibre, se aplican cremas oftálmicas y apósitos con solución salina, y se pauta a la paciente una serie de cuidados sencillos pero estrictos durante los primeros días: reposo relativo, protección de la zona y control de la inflamación, que suele remitir de forma progresiva hasta que, hacia la segunda semana, empiezan a apreciarse los primeros signos del resultado definitivo.
Ese acompañamiento cercano durante todo el proceso —desde la primera consulta, siempre gratuita, hasta las revisiones posteriores a la cirugía— es, según la propia doctora, lo que marca la diferencia entre una intervención meramente técnica y una experiencia en la que la paciente se siente informada en cada paso. Y es también lo que ha permitido a su consulta mantener, año tras año, una demanda constante de una cirugía que, pese a su discreción, sigue siendo una de las más transformadoras dentro de la cirugía facial.
Quienes deseen conocer si son candidatas a esta intervención pueden solicitar más información sobre la blefaroplastia en Málaga a través de cirugiaplasticamalaga.com, donde la Dra. Ruiz Ruiz atiende consultas presenciales tanto en Málaga capital como en Benalmádena.
Cirugía Plástica Málaga — Dra. Ruiz Ruiz La Dra. María Isabel Ruiz Ruiz es cirujana plástica, estética y reparadora con más de 20 años de experiencia, en ejercicio desde 2003. Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Málaga (1993) y doctora cum laude (1997), es miembro nº 733 de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) y colegiada nº 7.058 del Colegio de Médicos de Málaga.