El viceconsejero afirma que las declaraciones de emergencia climática “permiten empezar a trabajar en un cambio de modelo”. “Hemos tenido un clima muy bueno en las Islas, pero irá a peor”, afirma.

Quien se limite a leer el titular quizás suponga erróneamente que se trata de un mensaje propio de un alarmista, pero nada más lejos de la realidad. Ya en su etapa en el Cabildo de Tenerife, Miguel Ángel Pérez demostró poseer una cualidad, por cuanto tiene por costumbre expresarse con una franqueza poco común en un mundo coloreado por las medias tintas como es la política. Ahora, nuevamente bajo las órdenes de José Antonio Valbuena, ocupa en el Gobierno de Canarias un cargo novedoso pero que se antoja crucial para un futuro mucho más cercano que, en realidad, ya es presente. De sus aciertos y errores dependen muchas más cosas de los que muchos piensan.

-Hace unas semanas, el pleno del Parlamento de Canarias aprobó una Declaración de emergencia climática para el Archipiélago, y lo cierto es que no son pocos los isleños que se preguntan en qué consiste tal proclama y, especialmente en qué puede afectarle.

“Tenemos que partir de una evidencia, como es que los científicos llevan veinte años alertándonos de que el clima está cambiado, y que dicho cambio es más rápido de lo que debería por la intervención del hombre. Estas declaraciones de emergencia climática, que no es una cosa propia de Canarias sino que se está produciendo por toda Europa, es la confirmación, por parte de los políticos, como representantes de los ciudadanos, de que dicho cambio climático se está produciendo, de que es una realidad. Porque ese cambio nos va afectar, por supuesto que sí”.

-¿Llegamos a tiempo?

“Llegamos tarde, porque deberíamos haber empezado a actuar desde los acuerdos de París [2015] o desde los años 70 del siglo pasado. Pero solo se ha reaccionado cuando ya se están comprobando los primeros efectos. Estas declaraciones de emergencia climática nos permiten empezar a trabajar en un cambio de modelo enfocado a la resiliencia del ser humano ante lo que nos viene encima. Al final, es un modo de decirle a la ciudadanía que ese cambio viene, y que nos va a afectar. A Canarias, donde siempre hemos disfrutados de un clima muy bueno, muy suave y templado, claro que nos va afectar”.

-Pero, ¿en qué intensidad nos va a afectar a los canarios?

“Las cosas pueden o ir a peor o ir a muy muy a peor. Es muy difícil que las cosas se queden como están. Lo estamos viendo: Los veranos son más largos, las nevadas cada vez llegan más tarde, la calima se repite cuatro o cinco veces en poco tiempo, cuando antes era una excepcionalidad…”.

-Como a todo tinerfeño en general y santacrucero en particular, es imposible no recordar el Delta, la tormenta tropical que pasó cerca de las Islas en 2005 causando considerables estragos. ¿Serán más frecuentes?

“Fenómenos como el Delta, que antes podía darse uno cada 50 o 100 años, ahora podemos estar previendo que en los próximos diez o quince años nos llegará algún fenómeno muy parecido. Ante eso hay que irse preparando, y de ahí la emergencia climática”.

-¿Qué acciones se llevan a cabo en consecuencia?

“Al tratarse de un asunto que nos afecta a todos, estamos ante una materia transversal, y por eso preparamos una Ley sobre el Cambio Climático. Por una parte, servirá para adaptarnos a lo que, lamentablemente, ya no hay manera de evitar; por otra, lo que podemos hacer para que no se agrave más”.

-¿Cómo podemos reducir los efectos en Canarias?

“Tenemos que reducir la huella de carbono, y para eso tenemos que electrificar nuestro sistema y mejorarlo, como también tenemos que mejorar el ciclo integral del agua, tenemos que mejorar las infraestructuras tratamiento de residuos, la movilidad de los ciudadanos, transformar el territorio desde el punto de vista urbanístico… Cientos, miles de medidas para adaptarnos a lo que viene y lograr que nuestro pequeño paraíso siga siendo eso, un paraíso”.

-Habla de asuntos que se han hecho rematadamente mal en Canarias, como por ejemplo el tratamiento de los residuos.

“Sí que tenemos un problema con los residuos, y por eso Europa está muy pendiente de si vamos a ponerle remedio o no. Aquí juega en nuestra contra que tenemos un territorio fragmentado, porque no es lo mismo tratar los residuos en Tenerife o Gran Canaria que en El Hierro, por citar un ejemplo, y por eso el Pircan [Plan Insular de Residuos de Canarias] establece distintas soluciones para cada Isla”.

-¿Por qué siempre llegamos tarde a estas cosas?

“Entre otras cosas, porque cada Isla siempre ha ido a su ritmo, y eso es lo que hay que empezar a evitar. El Gobierno tiene, junto con los Cabildos, que trabajar conjuntamente. Europa no ve siete Islas, sino un territorio, que es Canarias. Nuestra forma de administrarnos es un problema nuestro, no de Europa”.

-¿Se ha dado esa falta de coordinación?

“Se ha dado, sí, en gobiernos anteriores. Le cito otro ejemplo en que pasaba lo mismo que con los recursos, como son los planes hidrológicos. Fue el anterior consejero, Narvay Quintero, quien tomó la decisión con los cabildos de afrontar el problema conjuntamente”.

-¿No se puede hacer lo mismo con los residuos?

“En eso trabajamos ya con la Fecai [Federación Canaria de Islas]”.

-¿Estamos en condiciones de cumplir con los plazos impuestos por Europa en cuanto a residuos [finales de 2021], planes hidrológicos o para la prevención de inundaciones?

“Entiendo que sí. Europa aprieta, pero es compresiva si se demuestra que se está trabajando. Y tanto el Gobierno de Canarias como los cabildos se han dado cuenta de que o sí, o sí. Hay que hacerlo y no es imposible de cumplir si se tiene la voluntad de hacerlo”.

-¿Pero qué hacemos con los residuos?

“Me remito a lo manifestado ya por el consejero en el Parlamento de Canarias. Como sabe, estamos en contra de la incineración y por eso se ha eliminado del Pircan. Creemos en el modelo de economía circular. No hablaremos de residuos sino de recursos. En los próximos años, y no porque lo digamos nosotros sino porque lo dice Europa, los residuos serán recursos, materia prima a tener en cuenta. Serán parte importante del nuevo modelo socioeconómico que nos viene impuesto por la emergencia climática”.

-¿Cómo pasa un residuo a ser un recurso?

“Si lo tiramos a un vertedero, tenemos un residuo. Si lo separamos, lo tratamos, lo reciclamos y lo volvemos a utilizar, ahí tenemos un recurso. Si logramos, con la economía circular, que tengamos empresas que generen y transformen esos residuos en recursos, acabaremos con los vertederos además de generar riqueza empresarial y empleo. Todo ello aplicando políticas medioambientales”.

-Sobre el papel está bien, pero esas empresas se interesarán por el negocio en Tenerife o Gran Canaria, pero no tanto en El Hierro o La Gomera…

“Lo importante es tratar los residuos en el origen, reciclar en el origen. Me habla de La Gomera o El Hierro, que no dejan de ser, a los efectos de los residuos, un municipio medio de la Isla de Tenerife. Si nosotros logramos que en esas islas se separe, en el origen, desde la materia orgánica hasta el papel, o el vidrio y la chatarra… El volumen de lo que finalmente llega como residuo es mínimo, y eso se podría incorporar a una isla mayor”.

-Hace poco sufrimos un cero energético en Tenerife. ¿Requieren las instalaciones actuales un mantenimiento mejor?

“Sin duda. Canarias tiene un sistema eléctrico muy débil. Son sistemas aislados y muy dependientes del diesel, con una penetración de energías renovables aún escasa. Por tanto, tenemos que reconvertir todo el sistema”.

-¿Todo?

“Todo. Estamos trabajando en eso. No solo el transporte. Ya estamos trabajando en la integración de Tenerife y La Gomera, y esperamos tener resultados en 2021”.

-¿Del mismo modo que Fuerteventura y Lanzarote, que son un sistema único?

“Exactamente. Integrar el sistema eléctrico de La Gomera en Tenerife fortalecerá a La Gomera, peor también generará sinergias en Tenerife, porque la energía renovable que se vierta en su sistema tendrá otra Isla en la que trabajar”.

-¿Cómo va ese trabajo?

“Finalizaron varias pruebas en diciembre del año pasado, como por ejemplo la profundidad, de muestras…. Confíamos, insisto, en que el cable sea una realidad en 2021”.

-¿Hay alguna otra integración similar entre las previsiones?

“La de Fuerteventura con Gran Canaria, pero eso va para más tiempo. Desde luego, no estará para esta legislatura”.

-¿Se podría llegar, con la tecnología actual, a un solo sistema eléctrico en Canarias, o a dos a lo sumo?

“Como sabe, El Hierro va por libre gracias a Gorona del Viento. En cuanto a La Palma, es muy complicado”.

-¿Es posible repetir el éxito de El Hierro en La Gomera?

“Hace poco se presentó un plan para la descarbonización de La Gomera, para acabar con el uso de energías fósiles. En realidad, lo que pretendemos es que todas las Islas tengan la menor dependencia posible de la energía externa”.

-¿Se puede conseguir esa soberanía enérgica en Canarias?

“Con el sol y el viento que tenemos, entiendo que sí, que lo podemos conseguir. Tenemos un reto que es la descarbonización. Antes estaba fijado para 2050, pero con la emergencia climática se adelanta a 2040”.