El Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN) ha captado hace apenas unos minutos el momento exacto de una nueva erupción en el volcán de La Palma y ha compartido la escena en su cuenta oficial en Twitter, en la que muchos preguntaban si se trataba de una nueva fisura. INVOLCAN confirmó poco después de que esta última erupción se ha producido en la boca principal.

La actividad se concentra actualmente en cuatro centros eruptivos, el último de los cuales se abrió ayer a las 19:56 horas. Este nuevo centro muestra actividad efusiva y emisión de coladas de lava paralela a las coladas anteriores y se encuentra muy próximo a los demás activos.

Se ha constatado una velocidad aproximada media de avance del frente de la colada de lava de 200 metros cada hora, continuando su avance hacia el mar. Esta alcanza espesores máximos de alrededor de 10-12 m.

Los expertos indican que la señal de tremor volcánico muestra una tendencia a la disminución de su amplitud en las estaciones sísmicas, probablemente debido a la concentración de la actividad estromboliana en un número menor de centros. Asimismo, se constata que las deformaciones han disminuido su velocidad, mostrando relativa estabilidad en las últimas 12 horas. La deformación medida mediante técnica INSAR muestra un máximo acumulado promedio de 28 cm.

En cuanto las condiciones meteorológicas, en las últimas horas se ha producido un cambio de dirección del flujo en los niveles medios-bajos de la troposfera, en torno a los 3.000 metros, girando de componente oeste a norte/nordeste, provocando un desplazamiento del penacho hacia el suroeste de la fuente de emisión. En la vertiente oeste afectada por la erupción se prevé régimen de brisas con intensidades comprendidas entre 10 a 20 km/h y en los niveles superiores predominio de vientos del nordeste. Se descarta que se produzca lluvia ácida durante las próximas 24 horas.

El Comité Científico señala que prosiguen los trabajos de modelización numérica de la extensión de flujos de lava y la monitorización de la velocidad de avance de las coladas de lava y su extensión. Además, se continúa con la monitorización diaria de la emisión de dióxido de azufre (SO2) procedente de los focos eruptivos mediante sensores ópticos remotos montados en helicóptero y la composición química del penacho mediante sensores multigas. Se realiza toma de muestras de ceniza y lava con regularidad y realizando inspecciones de campo y observaciones mediante drones.

Ante los grandes espesores de colada de lava observados en algunos puntos, se pueden producir colapsos de su frente que, en zonas de mayor pendiente, pueden conllevar la formación de grandes fragmentos de colada, que pueden desprenderse del frente de la colada y alcanzar mayores distancias. También en zonas de gran pendiente, se puede producir pequeños flujos piroclásticos.

Se ha reforzado el seguimiento continuo de la actividad y se comunicará cualquier cambio significativo que se observe. Manténganse atentos a la información que proporcionen las correspondientes autoridades de Protección Civil.