Ximénez ha recibido quimioterapia, radioterapia e inmunoterapia. EP
Ximénez ha recibido quimioterapia, radioterapia e inmunoterapia. EP

Las últimas noticias sobre el estado de salud de Mila Ximénez han hecho saltar todas las alarmas. La preocupación en el torno familiar de la colaboradora es evidente y sus hermanas, Concha y Encarna no se separan de ella. Según publica el diario La Razón, Ximénez habría sido sedada.Tras haber recibido el alta hospitalaria después de varios días de ingreso, la periodista se encuentra en casa donde está arropada por todos los suyos en estos delicados momentos. Su hija, Alba Santana, viajó desde Ámsterdam, donde reside con su marido y sus hijos, a Madrid para estar a su lado, del que no se han movido las hermana de Mila, Concha y Encarna.

Visiblemente serias y con la preocupación en el rostro pudimos verlas saliendo del domicilio de Mila y, tras realizar unas gestiones, volvieron a él para estar todo el tiempo que puedan junto a su hermana.

Hace justo un año, el 16 de junio de 2020, Mila Ximénez desveló públicamente la enfermedad que padecía. “Estoy jodida, asustada y tengo ganas de contarlo. Tengo un cáncer. Me lo van a tratar, vamos a hacer quimioterapia, radioterapia e inmunoterapia”, contó en primera persona en su programa, ‘Sálvame’. Desde ese momento la colaboradora comenzó una incansable lucha que ha estado marcada por los altibajos.

Fue el pasado mes de marzo cuando, también en su programa, compartió con los espectadores la difícil tesitura en la que se encontraba “O continúo o tomo la decisión de que yo no quiero seguir viviendo así. Lo que me ha pasado este mes no es vida. Yo tengo mucha fuerza, pero cada vez me cuesta más sacarla y levantarse”. Y precisamente sacando fuerzas de flaqueza, Mila ha continuado con su lucha. A pesar de que el cáncer no se lo ha puesto fácil, el incondicional apoyo de su familia le ha dado el impulso necesario para seguir en esta dura batalla, en la que el cariño de los suyos, tanto de familiares como de amigos, está siendo su mejor consuelo.

CARIÑO

Su gran amistad les precede y ha trascendido fronteras. Agatha Ruiz de la Prada y Mila Ximénez han creado un tándem indisoluble y todo terreno en los útlimos años, donde la preocupación no tenía cabida, siendo la periodista en la mejor embajadora de la diseñadora, y de sus propuestas, tanto en los medios de comunicación como en la pasarela. Y la diseñadora, la entrevistada predilecta de la periodista.

Haciendo gala de esta amistad delicadamente cincelada, muchas han sido las ocasiones en las que hemos visto a Agatha y a Mila compartiendo tanto platós como pasarelas. La diseñadora se convertía en personaje en los programas y la periodista, en modelo de los desfiles. Unos tiempos en las que ambas derrochaban felicidad y nos hacían partícipe de la misma con su mejor sonrisa y nos contagiaban de su inigualable e ingenioso sentido del humor.

Hoy todo es diferente. Desde que Mila Hiciera público que padece cáncer de pulmón, la enfermedad ha obligado a que la estrecha relación que mantenían sea más dilatada. “Hace mucho que no la veo, pero estoy pendiente, no he hablado con ella pero estoy muy pendiente”, explicaba la propia Agatha. El delicado estado de salud de Mila ha hecho saltar todas las alarmas y la ex de Pedro Jota Ramírez no ha ocultado su preocupación por la misma. “Estoy muy preocupada, la verdad” explicaba en la pasarela Larios Málaga Fashion Week, donde ha querido dedicar el premio recibido a su entrañable amiga “Este premio se lo voy a dedicar a mi amiga Mila Ximénez, que está pasando un momento horrible, pero todos por supuesto la vamos a ayudar a que lo pase un poquito mejor”.