El Canarias en el municipio de Firgas, en el norte de Gran Canaria, ha despertado esta semana con una noticia que ha sacudido por completo a su tranquila comunidad: un vecino de 57 años ha sido asesinado presuntamente por su propia nieta, de tan solo 19 años, junto a la pareja de esta. El crimen ocurrió durante la noche del lunes 24 de junio, festividad de San Juan, y no fue descubierto hasta la mañana del martes, cuando la hermana de la víctima acudió a su vivienda alarmada por no recibir respuesta y lo encontró sin vida.
La víctima, Juan Carlos Simón, vivía en la planta alta de una casa de dos pisos en la zona de El Risco. La hermana, que reside en la parte baja del inmueble, fue quien dio la voz de alarma. El cadáver presentaba signos evidentes de apuñalamiento, lo que activó de inmediato una investigación por homicidio a cargo de la Policía Judicial de la Guardia Civil. La autopsia, que se está realizando en el Instituto de Medicina Legal de Las Palmas, será clave para confirmar la causa exacta de la muerte.
Asesinato en Firgas, Canarias: la nieta confesó el crimen ante la Guardia Civil
La investigación dio un giro dramático cuando la propia nieta de la víctima, llegada días antes desde Lanzarote, confesó ser la autora material del apuñalamiento. Lo hizo ante los agentes de la Guardia Civil, que también detuvieron a su pareja como presunto cómplice. Ambos fueron arrestados cerca de la estación de guaguas del municipio, según relatan testigos como Víctor, un vecino que regresaba de Fuerteventura y presenció el operativo policial.
La noticia ha generado un profundo impacto en Firgas, un pueblo donde los homicidios son extremadamente raros. «Esto nos ha dejado destrozados», confiesa Roque, vecino de la víctima. Juan Carlos era muy conocido en el municipio, descrito por quienes lo trataban como una persona cercana, amable y generosa. «Era buena gente. Muy querido. No se escuchó nada esa noche. No me enteré de nada», añade Roque, aún conmocionado.
La nieta, según recuerdan varios vecinos, fue presentada días antes por el propio Juan Carlos como «la nieta de mis ojos». Se trataba de una visita familiar que acabó en tragedia. Juan, amigo cercano del fallecido, relató que el hombre se sentía orgulloso de haber sido uno de los abuelos más jóvenes de España: «Tenía solo 57 años, su hija ronda los 40 y la nieta tiene 19».
A medida que avanzan las horas, el asesinato en Firgas se suma a una preocupante lista de crímenes que han sacudido la isla de Gran Canaria en lo que va de año. Con este, ya son ocho los homicidios registrados en 2025. Entre ellos, casos que han generado gran repercusión social como el asesinato de la suegra del alcalde de La Aldea, el crimen de Schamann —primer feminicidio en Canarias tras dos años—, y el trágico caso de la joven Triana Arias, hallada muerta en la playa.
El caso de Juan Carlos añade un componente aún más perturbador: el vínculo familiar entre víctima y presunta autora del crimen. Fuentes judiciales han confirmado que el proceso se encuentra bajo secreto de sumario y que los detenidos serán puestos a disposición judicial en las próximas horas.
En Firgas, mientras tanto, el ambiente sigue marcado por el silencio en Canarias, la incredulidad y el dolor. Las pocas viviendas que rodean la casa del crimen permanecen cerradas, y los vecinos, todavía atónitos, se limitan a comentar lo ocurrido en voz baja, como si aún no pudieran aceptar la brutalidad de los hechos.
Este asesinato en Firgas, Canarias, ha roto la rutina de un municipio acostumbrado a la tranquilidad y ha dejado una herida emocional difícil de cerrar. El recuerdo de Juan Carlos, su cercanía con los vecinos, y el hecho de que fuera asesinado presuntamente por una persona de su propia sangre, convierten este suceso en uno de los más trágicos del año en Canarias. Las autoridades, por su parte, continúan con la investigación para esclarecer todos los detalles de un crimen que ha sacudido los cimientos de la comunidad en Canarias.