El presidente Donald Trump ha anunciado que el Departamento de Defensa de Estados Unidos publicará «muy, muy pronto» documentos relacionados con ovnis y fenómenos aéreos no identificados (FANI). Lo hizo durante un evento de la organización Turning Point USA en Phoenix el pasado viernes, donde aseguró que se han encontrado archivos «muy interesantes» tras meses de revisión.
«Como recordarán, recientemente le ordené al secretario de Guerra que comenzara a publicar archivos gubernamentales relacionados con ovnis y fenómenos aéreos inexplicables», dijo Trump ante los asistentes. «Este proceso está muy avanzado, y debo decir que hemos encontrado muchos documentos muy interesantes, y las primeras publicaciones comenzarán muy, muy pronto».
El Pentágono no ha respondido a las solicitudes de los medios sobre el cronograma previsto para la publicación ni sobre el contenido de los documentos que se harán públicos. Trump tampoco ha afirmado en ningún momento que los hallazgos apunten a la existencia de vida extraterrestre.
«Este proceso está muy avanzado, y debo decir que hemos encontrado muchos documentos muy interesantes, y las primeras publicaciones comenzarán muy, muy pronto» — Donald Trump, evento de Turning Point USA en Phoenix.
La orden que puso en marcha la revisión de archivos sobre ovnis
El anuncio de este viernes tiene su origen en una orden que Trump dio en febrero de 2026, cuando instruyó al secretario de Defensa, Pete Hegseth, y a otros funcionarios del Pentágono para que comenzaran a revisar los archivos gubernamentales relacionados con la «vida alienígena y extraterrestre». Aquella orden se produjo en un contexto muy particular: pocos días antes, el expresidente Barack Obama había declarado en un podcast que «los extraterrestres eran reales».
Obama matizó después sus palabras, aclarando que se refería a que «hay muchas probabilidades de que exista vida ahí fuera» y que, de hecho, no había visto pruebas de vida extraterrestre durante su mandato en la Casa Blanca. Pero la polémica ya estaba servida y Trump aprovechó el momento para ordenar la revisión que ahora, según afirma, está a punto de dar sus primeros frutos.
El Congreso presiona para que se publiquen los archivos
Las declaraciones de Trump no se producen en el vacío. Desde hace meses, varios legisladores estadounidenses están presionando al Pentágono para que divulgue toda la información relacionada con los fenómenos aéreos no identificados (UAP), las siglas que el gobierno de Estados Unidos utiliza oficialmente en lugar de la palabra «ovni».
La representante Anna Paulina Luna, republicana por Florida y presidenta del Grupo de Trabajo de Supervisión de la Cámara de Representantes para la Desclasificación de Secretos Federales, escribió una carta en marzo exigiendo que el Pentágono publicara 46 vídeos de su investigación sobre UAP antes del 14 de abril. El plazo venció el martes sin que los vídeos se hicieran públicos, y Luna declaró a NewsNation que está considerando recurrir a la facultad de citación judicial si el Pentágono sigue sin publicarlos.
«La persistente falta de transparencia en torno a estas anomalías y la potencial amenaza que representan para la seguridad nacional es preocupante», escribió Luna. «La presencia de UAP en los espacios aéreos sensibles de las instalaciones militares estadounidenses supone una amenaza para la seguridad de las fuerzas armadas y su capacidad operativa».
Tras conocer las declaraciones de Trump el viernes, Luna publicó en X un fragmento del discurso acompañado simplemente de un emoji guiñando un ojo. El representante Tim Burchett, republicano por Tennessee y otro de los legisladores más activos en la demanda de transparencia sobre ovnis, compartió el mismo fragmento con el mensaje: «Gracias por cumplir tu palabra, @realDonaldTrump».
Qué ha dicho el Pentágono hasta ahora sobre los ovnis
A pesar de la expectación generada por las palabras de Trump, conviene recordar lo que el propio Pentágono ha declarado oficialmente hasta la fecha sobre los fenómenos aéreos no identificados.
En noviembre de 2024, el Departamento de Defensa informó de que, tras una audiencia celebrada ese año, había recibido cientos de informes sobre fenómenos aéreos no identificados, de los cuales 21 merecían un análisis más profundo por presentar «características y comportamientos anómalos». Sin embargo, los funcionarios afirmaron no haber encontrado pruebas que corroboraran la existencia de vida extraterrestre en ninguno de los informes recibidos.
Además, un informe del Pentágono publicado en marzo de 2024 fue aún más contundente: concluyó que no existía evidencia creíble de que las autoridades estadounidenses hubieran encubierto hallazgos de ovnis o fenómenos aéreos que revelaran vida extraterrestre. Según ese informe, «la mayoría de los avistamientos fueron el resultado de una identificación errónea de objetos y fenómenos ordinarios».
Un informe del Pentágono de marzo de 2024 concluyó que no existía evidencia creíble de que las autoridades estadounidenses hubieran encubierto hallazgos que revelaran vida extraterrestre y que la mayoría de los avistamientos eran identificaciones erróneas de objetos ordinarios.
Lo que sabemos y lo que no sabemos
El anuncio de Trump plantea más preguntas que respuestas. El presidente ha dicho que los documentos son «muy interesantes», pero no ha especificado en qué sentido. No ha afirmado que demuestren la existencia de vida extraterrestre. No ha dado una fecha concreta para la publicación, más allá del «muy, muy pronto». Y el Pentágono, de momento, guarda silencio.
Lo que sí está claro es que la presión política para desclasificar información sobre los UAP es la mayor de la historia de Estados Unidos. Varios congresistas de ambos partidos llevan años exigiendo transparencia, y el hecho de que el propio presidente anuncie la publicación de documentos desde un acto público sugiere que algo se moverá en las próximas semanas.
¿Por qué importa esto más allá de los «platillos volantes»?
Independientemente de si los documentos contienen pruebas de vida extraterrestre (algo que ningún responsable ha afirmado), la cuestión de los UAP tiene implicaciones directas para la seguridad nacional. Si objetos no identificados pueden operar en los espacios aéreos más protegidos del mundo, cerca de instalaciones militares y bases nucleares, sin ser detectados o sin que se pueda determinar su origen, eso constituye un problema de defensa que va mucho más allá de la especulación sobre alienígenas.
Es por eso que legisladores como Luna y Burchett no hablan de extraterrestres, sino de amenazas a la seguridad. Y es por eso que la comunidad de inteligencia de Estados Unidos ha creado oficinas específicas para investigar estos fenómenos: no porque crean que son naves de otro mundo, sino porque no saben qué son, y eso, en términos de defensa, es inaceptable.
Las palabras de Trump han generado una oleada de reacciones en redes sociales y medios de comunicación de todo el mundo. El tema de los ovnis y los UAP genera un interés masivo que trasciende ideologías políticas y fronteras. La promesa de una publicación inminente de documentos clasificados del Pentágono sobre fenómenos aéreos inexplicables es, por sí sola, uno de los anuncios más esperados de los últimos años en este ámbito.
Queda por ver si los documentos que finalmente se publiquen contendrán información sustancial o si, como ha ocurrido en desclasificaciones anteriores, la mayor parte del material será técnico, parcialmente censurado y poco concluyente. Lo que es seguro es que millones de personas en todo el mundo estarán pendientes de cada línea que el Pentágono decida hacer pública. Y si Trump ha calificado el contenido como «muy interesante», la expectación no hará más que crecer hasta el momento de la publicación.