Opino, que otro de los motivos por los que el Carnaval ha ido perdiendo fuerza y categoría, aunque no magnitud, es por el tema musical. La falta de rigor a la hora de seleccionar a los integrantes de las agrupaciones, incorporando amigos aunque no canten bien, conlleva que estas suenen muy desafinadas. Si a esto le añadimos una falta de talento ostensible a la hora de elaborar los textos, tenemos un resultado final desastroso, artísticamente hablando. Me refiero fundamentalmente a las murgas, pero de eso hablaremos otro día. En mi nostalgia está cuando irrumpieron en el Carnaval Los Rumberos, de la mano del recordado Manolo Monzón y con Alejandro Antonio como coreógrafo. No era un grupo profesional, evidentemente, pero se percibía que detrás había un trabajo, muchas horas de ensayo, una ilusión inconmensurable y un hombre que sabía de nuestro Carnaval. ¡Cómo se te echa de menos, Manolo! Su primer popurrí fue insuperable… Mamáaa llévame a La Habana… También tengo buen recuerdo de la aparición de la Agrupación Caña Dulce. Aportaban frescura, buen hacer, sentido carnavalero y musicalmente estaban muy bien. Siboney, comandados por Chago Ledesma dejaron su sello los años que salieron. Por su repertorio, que en eso Chago siempre tuvo habilidad, y por su elegancia. No hay más que recordar el año que salieron con chaqués blancos. Nunca vi una comparsa tan elegante. Es justo destacar algunos momentos de Los Cariocas, en la época que los dirigía Fermín Torres. A día de hoy, en mi opinión, las comparsas se han perdido en un mar de sofisticaciones en canto y baile, difíciles de lograr y mantener por gente no profesional, sobre todo si no muestras rigor musical a la hora de seleccionar al personal. Lo más grave es que eso les ha alejado de lo realmente popular, del carnaval de la calle, de canciones que a su paso pueda corear todo el mundo. Quizás el mundo de las rondallas sea quién ha mantenido una línea más uniforme a lo largo de la historia e incluso es justo reconocer una sensible evolución a lo largo de los años. Cuidando tanto los instrumentistas como los componentes del coro. Para mí hay dos referencias inevitables Faustino Torres y su Unión Artística del Cabo y Jesús Fariña Adán, primero con el Tronco Verde y después con Gran Tinerfe. A este le leí en una entrevista: “Da la sensación de que el Carnaval se hace ahora para el exterior…”. Está claro que él sabía de nuestro Carnaval. Deja ver…
Qué Carnavales aquellos (III)
Opino, que otro de los motivos por los que el Carnaval ha ido perdiendo fuerza y categoría, aunque no magnitud, es por el tema musical
