sociedad

La heroína del timón

La tinerfeña Mercedes Marrero fue, hace casi 25 años, la primera mujer en sacarse el título de capitán de marina mercante en España

Mercedes Marrero fue jugadora de baloncesto y llegó a ser internacional. F. P.
Mercedes Marrero fue jugadora de baloncesto y llegó a ser internacional. F. P.

Cuando la Constitución Española dio la oportunidad a las mujeres de matricularse en algunas carreras pensadas solo para los hombres, Mercedes Marrero Valero decidió que quería convertirse en marino. Diez años después de aquel deseo, esta santacrucera exjugadora de baloncesto, se convertía en la primera fémina en sacarse el título de capitán de barco en España. Coincidiendo con la celebración el pasado 8 de marzo del Día Internacional de la Mujer, Mercedes deja claro que, “por mentalidad, la mujer todavía no está a la altura del hombre, aunque la historia ha cambiado mucho en los últimos años”. “A las navieras les sigue costando mucho embarcar a mujeres, salvo aquellas compañías que no encuentran hombres y no les queda más remedio; pero no suelen ser las navieras más fuertes, al menos en España”, agrega esta heroína del timón.

Nacida en Santa Cruz de Tenerife hace 55 años, comenzó a estudiar Náutica en 1978. “Era una carrera muy larga; había que hacer tres años, luego debíamos salir a navegar durante un año, hacer otros dos años más y salir de nuevo al mar para sacar el título de piloto”, relata Mercedes, que empezó sus prácticas en la compañía Transmediterránea, en Santa Cruz de la Palma, haciendo cruceros por las Islas. Después estuvo en un barco de carga, el Siroco, que navegaba entre Canarias y la Península. Posteriormente, durante unos cinco meses, trabajó para la compañía Transatlántica, navegando por el Caribe y el Pacífico. “Después volví a la escuela para acabar la carrera y salí licenciada como piloto en 1986. Embarqué como oficial con responsabilidades de guardia en la compañía Petrogas, haciendo Mauritania, Algeciras, Ceuta, Melilla y Canarias. Estuve unos seis años, hasta que me llamaron de Transmediterránea para navegar en el Jet Foil”, recalca Mercedes, quien en 1992 aprobaba los exámenes de capitán de marina mercante y se convertía también en la primera mujer en pilotar aquella embarcación rápida que hacía el trayecto entre Tenerife y Las Palmas.

“Un medio japonés me hizo una entrevista, porque en esa época solo había 28 jet foil en el mundo, y estar en un barco como ese, era como pilotar un fórmula uno”. Tras pasar por Fred.Olsen, compañía en la que trabajaba cuando se inauguró la línea Agaete-Santa Cruz, en el año 2000 sacó unas oposiciones para Salvamento Marítimo, donde actualmente  es coordinadora de emergencias marítimas. “Náutica es una carrera difícil de compaginar siendo mujer. Los tiempos han cambiado para muchas cosas, pero para otras, todavía no”.

[su_note note_color=”#d0d3d5″ radius=”2″]Aquellas ‘marimachos’ que a los 23 años debían estar casadas
Para Mercedes Marrero, un ejemplo de la evolución del papel de la mujer está en el deporte femenino. “En mi época era muy diferente, porque no había dinero ni la prensa te hacía mucho caso”, relata Mercedes, que formó parte del histórico equipo de baloncesto Tenerife Krystal, que hace 40 años logró el ascenso a Primera División. “En los 70 y los 80 a las mujeres que hacían deporte las llamaban marimachos, y a los 23 años les decían que eran demasiado veteranas y que debían dedicarse a casarse y tener hijos”, concluye.[/su_note]