Puede que sea un rumor, pero en Canarias ha saltado la alarma. Fernando Redondo, presidente del Consejo Económico y Social (CES) advirtió la pasada semana en la cadena SER que la Unión Europea está trabajando en una nueva configuración de las regiones ultraperiféricas (RUP) en la que Canarias y Madeira quedarían fuera. No es la primera vez que se habla de esta posibilidad. Antes de la crisis económica ya se habló de esta opción, pero se atajó rápidamente. En esta ocasión, el consejero de Economía, Pedro Ortega, ha salido al paso de las declaraciones de Redondo y ha garantizado que solo son rumores. Lo que pasa es que la posible salida de Canarias como RUP, ante la presión de Francia para conseguir más fondos para sus RUP, puede convertir ese rumor en realidad. Si a esto le unimos el desgobierno absoluto en el que se encuentra España, esta posibilidad será una certeza. No se puede atajar una cuestión de esta envergadura diciendo que solo es un rumor. Ese rumor necesita de una respuesta contundente de España, no solo de Canarias. El Ejecutivo regional no tiene a quien presionar porque no hay nadie a quien presionar en el Gobierno central. No hay nadie que pueda acudir en estos momentos a Europa y corte de raíz cualquier posibilidad, por pequeña que sea. Y esta es precisamente nuestra debilidad. Francia puede aprovechar esta situación para dar salida a lo que lleva buscando desde hace tiempo: más fondos a costa de sacar a dos regiones de las RUP. Esto demuestra, una vez más, que la situación de desgobierno e interinidad que vive el país, está pasando factura. El empecinamiento de los actuales líderes políticos por mirar sus intereses personales en lugar de los intereses de España y de los españoles está provocando una parálisis cuyas consecuencias ya se están viendo. La única raya roja que hay actualmente son los políticos actuales.
@MariaFresno72
