De las vocaciones resta los valores

Y te quedas sin “boca” y sin “acciones”, si restas de las vocaciones los valores. Estarán de acuerdo conmigo. Si no es que se miran en el cristal de las vocaciones desde el lado equivocado, y lo que observan es un esperpento de Valle Inclán

Y te quedas sin “boca” y sin “acciones”, si restas de las vocaciones los valores. Estarán de acuerdo conmigo. Si no es que se miran en el cristal de las vocaciones desde el lado equivocado, y lo que observan es un esperpento de Valle Inclán. No siendo así, con total seguridad comprenden la necesidad de que vocaciones y acciones caminen juntas de la mano en toda aquella profesión que quiera ser digna de aportar algo a la cadena humana. Mas o menos así, un buen amigo y compañero en el Virgen del Mar, Alberto Chinea, me lo dejaba entrever con una afirmación que él había leído en una columna de opinión esta semana: “educar sin valores es como no educar”. Letra arriba, palabra arriba, palabra abajo, eso es lo que quería decir aquel comentario de opinión al que se refería Alberto.

Se preguntarán ustedes qué pretendo con el titular, qué busco con el inicio y presentación de este espacio dominical, y hasta dónde quiero ir, o dónde pretendo llegar. Muy sencillo. Si un médico, si un profesor, abogado, barrendero, panadero, administrativo, científico, ventero, banquero, sacerdote, conserje, militar, y todas las profesiones de nuestra amplia sociedad, requieren hacer o desempeñar su trabajo con valores, qué extraña enfermedad social logra que en alguno oficios eso no ocurra.
El interrogante propuesto es complicado. Sin embargo, les digo, todos nos podemos equivocar, yo el primero, pero como también otro amigo nos recordaba, justamente en DIARIO DE AVISOS, estas últimas semanas en su columna Juan Pedro Rivero, “es importante saber perdonar e, igualmente, ser conocedor de que en muchos momentos de tu vida has de rectificar tu rumbo, para no zozobrar”.

Esta semana, pude volver a valorar todo esto muy de cerca en una visita que realicé con los alumnos de 4º ESO, de nuestro Colegio Virgen del Mar, a la Jornada Científica Agustín de Betancourt, organizada por el Centro Superior de Investigaciones Científicas, IPNA-CSIC, y la ULL, en la que han colaborado, el Ministerio de Defensa y LA CAIXA-CajaCanarias. En esta visita con los alumnos la coordinadora del CSIC, Alicia Boto, volvió a recordar a los chicos que las puertas que el CSIC les ha abierto, son sobre todo una puerta abierta para profesionales con valores, que han de entender que su trabajo día a día no es para ganar un sueldo multimillonario, sino para ofrecer a su prójimo una herramienta más para que este mundo sea el mundo que la humanidad se merece. En la conferencia sobre “El Telescopio Solar Europeo”, impartida por el astrofísico, Héctor Socas, este investigador recordó también a los alumnos que el trabajo que ellos hacen solo busca un objetivo y es dar a la humanidad un mundo mejor para vivir. Creo que queda claro que como en la ciencia, en toda profesión, y en nuestra vida diaria, los valores siempre han de acompañarnos.

TE RECOMENDAMOS