Addoor Sticky
cuadernos de África

Tofu de ñu

Aquel día a mi padre no se le ocurrió mejor idea que tocar el claxon para que las avestruces se apartaran del medio de la carretera

Aquel día a mi padre no se le ocurrió mejor idea que tocar el claxon para que las avestruces se apartaran del medio de la carretera. Cuando por primera vez estás frente a un gato grande te das cuenta de lo mínimo de tu ser. El cheetah te mira y es hasta mimoso; se deja achuchar y tiene cierto tono lastimero. Es un político. El leopardo ya son palabras mayores; su andar panzón y presumido hace que su sombra aún camine cuando él ya se detuvo para mirarte con profundidad. Entonces es cuando percibes que está calculando la distancia que le separa de ti; podría ser un momento tenso.

Seguimos teniendo una visión paternalistamente infantil de Africa. Una vez alguien me preguntó si en Sudáfrica había WIFI o si los leones andaban por ahí sueltos…Visitar Africa austral no es sinónimo de ver animales y si bien es cierto que en la solitaria Botswana o Namibia lo raro es que no se te atreviese una avestruz o un antílope, es casi imposible toparte con un gran felino fuera de una reserva. En línea con lo anterior, me alegra la liberación de los leones de los circos colombianos y peruanos que ya están de vuelta a la madre Africa. Los animales deben estar en su hábitat y quien quiera verlos que allí vaya.

Después están los que piensan en Africa como un anuncio de Adolfo Domínguez o incluso aquellos que en una esquina de la urbanita Johannesburgo esperan encontrase con una Jirafa; o peor aún, el fumado de turno que delira con ir a Africa para alcanzar su paz interior y juntarse con gentes “místicas” a comer “tofu” de ñu…. Una semana en un arrabal de Monrovia pasando hambre le “alineaba” los chacras y erradicaba el virus vegano de su cabeza con un buen parasito intestinal producto de comer carne en mal estado. También están los que no ven más allá de Out of Africa (Memorias de Africa), que en mi opinión y una vez aislada la enzima romántica, ofrece una visión acertada y con valor histórico ya no sólo de la influencia colonialista en el continente si no de lo vasto de sus planicies y naturaleza.

Producto de la payasada de mi padre, el avestruz jefe se dio la vuelta y de un certero picotazo quebró la luna de aquel Honda Accord queriendo dejar claro al estúpido hombre [blanco] que no eran maneras.

CENTRO DE ESTUDIOS AFRICANOS DE LA ULL
cuadernosdeafrica@gmail.com
@Springbok1973

TE PUEDE INTERESAR