Sintetizo el actual problema del Reino Unido en un haiku muy simple: UNITED KINGDOM /BREXIT OR NO BREXIT/THAT IS THE QUESTION. Así de claro y apropiado a la promesa política anunciada por el primer ministro británico Mr. Cameron, cual es un ejercicio muy nipón: el harakiri o dimisión. Es lo que escribió un periodista español Carlos Boyero a su amigo inglés John Carling cuando leyó la crónica política del polifacético periodista hispano británico, a quien conocí en el Puerto de la Cruz cuando vino a La Ranilla para tratar de literatura de viajes. ¡Qué necesidad de someter a referéndum la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea!, se planteaba Carlíng al criticar el impacto negativo que ello podría producir en la juventud británica. Su enfado llegó a niveles estratoféricoshasta el punto que pensó por un momento cambiar de nacionalidad.Que conste que no es la primera vez que los británicos acuden a una consulta popular tipo referéndum para dilucidar si permanecían o no en el proyecto político de la integración europea por la que apostó el Parlamento británico en 1971, pese a los vetos reiterados del presidente de la República francesa, el general de Gaulle en 1963 y 1967. Uno revisa la historia de las relaciones entreel Reino Unido y la actual Unión Europea y comprueba que siempre han estado caracterizadas por décadas de auténticos tormentos económicos, políticos y comerciales, hasta el punto que a los pocos años de adherirse al proyecto integrador, se somete a consulta en 1975 las condiciones de adhesión y la celebración de un referéndum sobre la permanencia. Entonces ganó el sí me quedo por más de un 67%. La contribución económica al presupuesto europeo no le gustaba mucho, en particular la política agrícola común, de la que se beneficiaban mayormente Francia y luego España. Quizás por ello la gente del campo, el sector de la RUS, votó el 24 de junio de 2016 por salirse de la UE. Y si a ello unimos el enfado del impacto de “las vacas locas” puede ser que encontremos la justificación del resultado de la consulta de ahora.No sabemos en realidad lo que va a pasar a medio y largo plazo pero es de suponer que los jerifaltes europeos comunitarios se preguntarán, en su análisis político, el porqué de estos resultados y el camino a seguir para que este fenómeno político no se repita en los restantes 27 países de la UE. No sólo de pan vive el hombre, también de paz y dignidad. Habrá que revisar las políticas europeas en materia económica y social, en las políticas de asilo e inmigración. El fuego es un buen elemento para purificar los males y de eso sabe mucho San Juan.
Brexit or no Brexit
Es lo que escribió un periodista español Carlos Boyero a su amigo inglés John Carling cuando leyó la crónica política del polifacético periodista hispano británico, a quien conocí en el Puerto de la Cruz cuando vino a La Ranilla para tratar de literatura de viajes
