tagoror herreño

La importancia de los topónimos

La primera vez que visité la isla de El Hierro fue a finales de los años de 1960, formando parte dela Peña Baeza que presidía el amigo Imeldo Bello Baeza y estaba liderada científicamente por el profesor Telesforo Bravo

La primera vez que visité la isla de El Hierro fue a finales de los años de 1960, formando parte dela Peña Baeza que presidía el amigo Imeldo Bello Baeza y estaba liderada científicamente por el profesor Telesforo Bravo. Guiados por el sobreguarda forestal Zósimo Hernández y acompañados por el recordado José Padrón Machín, delegado insular de Bellas Artes, nos acercamos por el sur de la isla a las laderas de El Julan para conocer el Tagoror, lugar de reunión de los bimbaches, y Los Letreros, unos grabados lírico-bereber que desde el siglo XVIII habían sido descritos por gentes del valle tinerfeño de Taoro, Urtusuástegui y Berthelot, en diferentes ocasiones. Cincuenta años más tarde leo en la prensa y en internet, en la fecha del 30 de mayo, DÍA DE CANARIAS, que el volcán submarino surgido en las aguas del Mar de las Calmas, que bañan La Restinga de la isla de El Hierro, a escasos kilómetros de El Julan, ha sido bautizado con el nombre de TAGORO y no TAGOROR.

Señalan las crónicas que la palabra TAGORO es de origen bereber y significa “recinto circular de piedras” o “lugar de reunión”. Me surgen dudas al respecto y creo que el Instituto Hidrográfico de la Marina, la institución española encargada de este tipo de denominaciones, se ha equivocado al ponerle el nombre de TAGORO, propuesto a su vez por el Instituto Español de Oceanografía por entender que cumplía con creces los dos significados de su nombre bereber. Por un lado, gran recinto de piedras de casi un kilómetro de diámetro y forma circular y, por otro, lugar de reunión de muchas gentes.Acudo al Diccionario Básico de Canarismos, editado en 2010 por la Academia Canaria de la Lengua, elemento básico del espíritu, para constatar lo que pienso. TAGORO es una cosa y TAGOROR es otra. Los “guanchismos y bimbachismos” están claramente diferenciados. El Diccionario dice que Tagoro es una choza que sirve de refugio al pastor para resguardarse de las inclemencias del tiempo. Por su parte TAGOROR tiene una acepción que encaja con lo que me enseñaron en su día los expertos herreños: Sitio llano, redondo, y cercado de piedras que servían de asientos a los miembros del consejo reunido para dilucidar tareas propias de sus competencias. Quizás por ello me atrevo a plantearle al Cabildo Insular de El Hierro que eleve a quien corresponda, la pertinente rectificación etnográfica para que el nombre del volcán submarino se ajuste a la realidad, y se llame TAGOROR. Creo que es la mejor manera de respetar el canarismo bimbache. De ahí que insistamos en la importancia de los topónimos y bien lo sabe el amigo Miguel Pérez Carballo. En nuestro caso herreño de un hidrónimo como TAGOROR, por el paisaje submarino que le caracteriza. Mi opinión es un ejemplo claro de participación ciudadana aunque obviamente puedo equivocarme.
ISG. Valle de Taoro. Tenerife. Mayo 2016

TE PUEDE INTERESAR