Si la onda de probabilidad del pacto PP-PSOE sobrevive al esperado fuego cruzado de unos y otros, a la previsible romería de voces a favor o en contra, provocaciones, acercamientos, líneas más o menos rojas, distanciamientos y otros guiones, la nueva política debutaría paradójicamente de la mano del bipartidismo, instaurando lo que podría bautizarse como la onda de normalización. Si PP y PSOE llegan a entenderse el acuerdo entre ambos provocará una onda expansiva que alcanzaría a los ámbitos autonómicos. También, sí, claro que sí, por supuesto que sí, a la política en las Islas. En juego está que Coalición mantenga o pierda la centralidad que siempre ha tenido; y también, sí, claro que sí, por supuesto que sí, el pacto CC-PSOE. Si el PP finalmente se apoya en Ciudadanos los socialistas canarios serán a ojos de Coalición una pieza perfectamente prescindible. Ahora bien, si el PP cierra un acuerdo de legislatura con el PSOE activará una onda de normalización que se expandirá por territorios municipales y autonómicos, facilitando que socialistas y populares conviertan su entendimiento en ejemplo, muestra y demostración de lo que es la nueva política en el evangelio del bipartidismo. Si esto llega a ocurrir será Coalición la que un día despierte siendo una pieza del tablero tan prescindible como cualquier otra. De poco les servirá asomar en la esquina de la foto. El gran pacto PP-PSOE aceleraría la pérdida de espacio que desde hace años sufre Coalición; y, en tanto, en lo que eso ocurre, obligaría a CC a mantener el actual acuerdo regional con los socialistas. El gran pacto cambiaría los hábitos en Madrid y aquí. Esa onda de normalización puede ser letal para Coalición.
Onda de normalización
Si PP y PSOE llegan a entenderse el acuerdo entre ambos provocará una onda expansiva que alcanzaría a los ámbitos autonómicos. También, sí, claro que sí, por supuesto que sí, a la política en las Islas

