La Comunidad de Madrid está diseñando un plan tributario y fiscal para atraer a la capital de España a aquellas empresas que están instaladas en el Reino Unido, pero que con el ‘Brexit’, ahora quieren trasladar sus sedes fuera del país. Mientras unos (Tenerife) lo que proponen es abrazar a un británico, en otras regiones (Madrid) ya se están adelantando y buscan un sistema tributario ágil y favorecedor para captar empresas. Publicaba hace unos días Expansión que la intención de la presidenta Cristina Cifuentes era aplicar ciertas “rebajas en el tramo autonómico del IRPF, que podrían materializarse mediante deducciones y bonificaciones para ciertos puestos, siempre vinculado a compromisos de creación de empleo”. ¿Les suena? Nosotros ya lo tenemos, se llama Zona Especial Canaria (ZEC). Y digo yo. En lugar de proponer abrazos, ¿no podríamos ya ponernos manos a la obra para, como está haciendo Madrid, captar esas empresas? Canarias no tiene que crear ningún plan fiscal. Ya lo tiene. El problema de la salida del Reino Unido de la Unión Europea no está en el turismo, ni en la depreciación de la libra. El problema está en todas aquellas empresas que ante un nuevo escenario post Brexit se plantean ya salir del Reino Unido ante una posible pérdida de competitividad. Puede haber una importante fuga de empresas y ya hay regiones que se están preparando a lo grande para recibirlas. El proceso de salida de Reino Unido de Europa tardará aún un par de años y ya hay comunidades dispuestas a modificar su sistema tributario. Canarias, lo tiene. No es posible, y voy más allá, sería inconcebible y humillante que con una herramienta fiscal tan ambiciosa y potente como la que tiene Canarias, dejáramos escapar una oportunidad como esta. De hecho, no sé a qué estamos esperando para estar ya en Inglaterra contactando con las empresas y explicando los beneficios fiscales de la ZEC. A ver si mientras nosotros nos dedicamos a abrazar, otras comunidades nos van a pasar de largo y se convierten en sede de importantes empresas. No me extrañaría nada.
