
Por VERÓNICA PAVÉS
Acaba de ganar un premio por su trabajo científico en CampusÁFRICA 2016. Es mujer, caboverdiana y bióloga. A sus 33 años, Ariana Filomena Cardoso, ha conseguido investigar un tema de interés para la sociedad de Cabo Verde, y por ello, ha obtenido reconocimiento económico que le ayudará a seguir estudiando la anemia falciforme, conocida también como depranocitosis. Este premio resulta tan importante para la científica porque en Cabo Verde no existe dotación económica que ayude a investigar. Por eso, es esta retribución la que le ayudará a seguir con su línea de trabajo. Esta primera edición ha premiado también a la tunecina Inés Sifaoui con su trabajo Tunisian Lactic Acid Bacteria metabolites.
Ariana Filomena Cardoso estudió biología en la universidad de Cabo Verde. Al terminar se dedicó a viajar y, más tarde, volvió a su país para ser profesora en esa misma universidad. Una de las disciplinas que enseña allí es la hematología, es decir, el estudio de la constitución y las patologías de la sangre. A raíz de la docencia, planeó una investigación para estudiar la anemia falciforme con la ayuda de sus estudiantes. Gracias a la colaboración de sus alumnos pudo conseguir un muestreo de 100 personas con las que realizó las primeras pruebas que, junto a datos preliminares de distintas publicaciones, se convirtieron en una información muy relevante para la científica.
La anemia falciforme causa estragos en cualquier cuerpo que lo padece pues puede entorpecer la circulación sanguínea, causar microinfartos, hemólisis y anemia. Esto ocurre porque los glóbulos rojos afectados por la enfermedad se deforman y adquieren apariencia de hoz. La anemia falciforme también se conoce porque quien la padece consigue resistir a la malaria. Resulta obvio que tener anemia falciforme no es mucho mejor que tener depranocitosis, pero existe una forma de poder resistir a la malaria sin tener que pasar por esta enfermedad. Todo consiste en conocer los genes.
Cada gen humano está compuesto por dos alelos. Para saber si se padece o no anemia falciforme hay que mirar los genes que controlan la sangre. Un paciente sano tendrá genes con alelos A-A, sin embargo si padece anemia falciforme, sus genes tendrán alelos S-S. ¿Pero, y si hubiera una mezcla? Si los genes de la hemoglobina del paciente tienen una combinación de alelos A-S, este será resistente a la malaria y además no padecerá depranocitosis.
“En este caso la gente no se pone enferma, tiene el alelo pero no sienten ningún síntoma, viven normalmente”, explica Filomena Cardoso.
El objetivo de la joven científica es resolver el enigma de cuántas personas caboverdianas tienen alelos S-S, cuántos A-S y cuántos A-A. “Quería investigar para determinar cuán prevalente es la ocurrencia de este alelo”, explica. “Además también quiero saber qué es lo que hace que la gente de mi país tenga genes con estos alelos”. Tanto ella como su equipo están emocionados por poder aportar elementos innovadores tales como la futura utilización del diagnóstico molecular como tratamiento adecuado y así prevenir el desarrollo de la enfermedad, entre otras propuestas. “En Cabo Verde los diagnósticos de esta enfermedad a veces no son tan fáciles. Si empezamos a hacer un diagnóstico molecular diagnosticar esta enfermedad o incluso otras de las que son hereditarias en nuestro país”, afirma.
Con un diagnóstico temprano, o por lo menos, cuando ya está en el paciente enfermo se podría mejorar mucho las condiciones de vida de la población. “Si el paciente no fallece durante la enfermedad tendrá un montón de complicaciones a la larga”, explica la bióloga. “Pueden coger infecciones fácilmente, tener úlceras, padecer accidentes cardiovasculares y también tiene muchas crisis de dolor muy fuertes”.
La científica siempre ha tenido claro que esta investigación podría mejorar mucho la vida de los caboverdianos. La sociedad de Cabo Verde tienen mezcla de genes europeos y africanos, por tanto, es posible que aquellas personas que provengan de familia africana tengan el gen.
Es muy relevante que cada persona de Cabo Verde conozca la forma de sus alelos en la hemoglobina. De esta forma, pretenden contribuir a concienciar a la gente de que si tienen este tipo de gen, pueden transmitirlo a sus hijos. Ahora, en el camino que le queda, tendrá que intentar poner su investigación al servicio de la comunidad. Aunque también mira muy de cerca la parte académica, pues espera que la universidad pueda promocionar sus estudios entre los estudiantes y los demás expertos en hematología. Otra de las metas que tiene a largo plazo es enseñar a los estudiantes cómo usar las herramientas moleculares para llevar a cabo este tipo de diagnóstico.
Como afirmó María Margarita Gual Soler, del Centro de la Diplomacia Científica en la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia en Washington, durante una de las conferencias de CampusÁFRICA, “no solo creo que el próximo Einstein será africano, sino que además será una mujer africana”. De hecho, hay un amplio consenso entre los investigadores y las mentes más brillantes del continente en afirmar que el papel de la mujer en África cambiará y será muy relevante para el cambio que quiere el continente. Asimismo, este cambio debe ir de mano de la ciencia pues es el motor que llevará al conocimiento. Al fin y al cabo, la ciencia es el elemento diferenciador esencial entre países en vías de desarrollo y desarrollados, y es el eje por el cual hay que afianzar la búsqueda de soluciones de avance económico para el continente vecino.
Que Ariana Filomena Cardoso haya conseguido este premio es un honor que la enorgullece no solo a ella, sino a toda su familia. No obstante, haber conseguido este reconocimiento también recuerda las dificultades que muchas mujeres tienen para investigar y ser científicas en otros países del mundo. “Creo que en el mundo somos todos iguales y tenemos todos las mismas oportunidades”, asegura Filomena Cardoso. “Desafortunadamente no todas las mujeres tienen las mismas oportunidades que los hombres según el sitio donde se encuentren, esto pasa especialmente en África”.
Es por eso, que la joven científica da un consejo a todas aquellas mujeres que deseen dedicarse a la investigación y por alguna razón no les dejan hacerlo: “Tienen luchar por sus sueños y creer en sí mismas. Tanto hombres como mujeres podemos contribuir para mejorar los países y el planeta”




