Las medidas puestas en marcha por la Empresa Mixta de Aguas de Santa Cruz de Tenerife, S. A. (Emmasa), integrada en el Grupo Sacyr, han permitido reducir en el 94,1% las roturas en las redes principales de distribución de agua en la capital tinerfeña, que han pasado de las 17 registradas en el año 2009 a solo una en 2015. Según explica la empresa en un comunicado, este importante descenso se ha conseguido gracias a las inversiones y mejoras que Emmasa ha realizado en este periodo en varios ámbitos. Por un lado, la mejora y el control continuo de las infraestructuras, para lo que ha sido decisiva la implantación de un plan de reducción de fugas, a través del que se ha revisado la mayor parte de la red, el 76%, con el fin de detectar posibles escapes. Hasta el momento se han sometido a revisión un total de 734.200 metros lineales de red. A ello se suma la renovación de redes, con la instalación de más de 24.000 nuevos metros lineales.
Gracias a las mejoras puestas en marcha, el rendimiento técnico de la red alcanza el 90%. Esto supone un aumento de siete puntos porcentuales sobre el rendimiento que se registraba en 2006 e implica una reducción en el volumen de pérdidas equivalente al consumo medio de agua que el municipio realiza durante un mes.
La empresa ha incorporado métodos y herramientas de última generación, como la instalación de moduladores de presión inteligentes, prelocalizadores de fugas, correladores, geófono y el videoscopio industrial para inspección. Este último equipo permite inspeccionar el interior de las redes de distribución de agua para detectar no solo fugas en la red, sino también conexiones ilegales.




