
Diversas han sido las propuestas planteadas para solventar los atascos que se producen en la Autopista del Norte (TF-15) y que afectan cada día a más de 15.000 personas, sobre todo a primera hora de la mañana, procedentes en su mayoría de la zona Norte. Finalmente, las administraciones públicas implicadas (Gobierno de Canarias, Cabildo y ayuntamientos del Norte) han acordado apostar por la ampliación a seis carriles de esta vía, con el fin de que los dos centrales vayan destinados a la puesta en servicio de un carril bus-vao, para transporte público y vehículos con más de dos ocupantes. Además, se ha acordado soterrar parte del trazado de la carretera en varios puntos a su paso de La Laguna, y así que estos dos proyectos puedan ejecutarse a la par.
Por contra, en el último encuentro mantenido entre las instituciones afectadas, hace unos diez días, se decidió descartar la ejecución de la Vía Exterior -que conectaría la TF-1 y la TF-5- al igual que la Variante de La Laguna, proyecto que plantea sacar el tráfico de este entorno desde la altura de Guamasa hasta el enlace de Los Rodeos.
En cuanto al hecho de que se modifique el trazado de la TF-5 para que sea soterrado, hasta el momento, el Ayuntamiento de La Laguna ha propuesto tres ámbitos, que serán estudiados para confirmar su viabilidad. Se trata de Los Rodeos, San Lázaro y San Benito, adelantó a DIARIO DE AVISOS el presidente del Cabildo tinerfeño, Carlos Alonso. El mandatario explicó que esta iniciativa no tiene nada que ver con el que recoge el Plan Territorial de Infraestructuras Viarias del Área Metropolitana, donde se recoge que, al sacar el tráfico de la TF-5, a través de la Vía Exterior, el actual recorrido se soterraría y la parte superior se convertiría en una rambla (similar a la santacrucera avenida Tres de Mayo).
Dado que esta proyecto se ha descartado, al menos por ahora, se ha optado por soterrar algunos puntos del recorrido de la Autopista, para diferenciar entre el tráfico interno de La Laguna, que a priori usaría la parte superior, mientras que el de la propia TF-5 seguiría en la parte subterránea. La propuesta es que esta modificación no sea muy extensa y que su funcionamiento pueda ser similar al de la rotonda de Padre Anchieta.
Además, otro de los requisitos es que la obra permita que se pueda ejecutar la ampliación de la vía y la incorporación del carril bus-vao, explicó el mandatario insular.
El presidente señaló que el Cabildo no era participe de ejecutar ahora el soterramiento total de la carretera, con la instalación de una rambla en la parte superior, pero sí ha aceptado este obra en puntos concretas, siempre que sea compatible con la ejecución del carril específico para transporte público y alta ocupación, que es la prioridad de la Institución a la hora de resolver la problemática de los atascos en la vía.
Hizo hincapié en que en este ámbito de La Laguna hay mucho tráfico local, la cual si permite la utilización de la parte superior en los puntos que se van a soterrar esos vehículos no necesitarán circular por la autopista. Aunque estos son los tres ámbitos marcados por La Laguna, la redacción del proyecto sea contratada -junto con el del carril bus-vao- por parte de la Consejería regional de Obras Públicas, se analizará su viabilidad y longitud. La previsión, al menos de momento, es que el proceso para la elaboración de estas iniciativas se pueda iniciar en el mes de septiembre, aunque su ejecución definitiva dependerá del momento en el que el Ejecutivo regional y el Gobierno estatal suscriban el nuevo convenio de carreteras, ya que su financiación dependerá de ello.
Otras actuaciones en la zona para erradicar las retenciones
En este ámbito geográfico está prevista la ejecución de otras obras, también para combatir las colas de la Autopista del Norte. Así, por ejemplo se prevé mejorar los accesos desde la TF-5 hasta San Benito y El Coromoto, construyendo dos nuevas rotondas. Además, el Cabildo pretende ampliar la vía a tres carriles por cada sentido hasta Los Rodeos, lo que supondrá reordenar los enlaces.




