La ausencia de público en los minutos previos al inicio del partido de baloncesto entre España – Nigeria se debió a que la policía brasileña no dejó entrar a ningún aficionado porque había un paquete sospecho en el primer anillo, según informa la Cadena Ser.
La seguridad brasileña decidió explosionar el objeto para la sorpresa de jugadores, periodistas y técnicos, que desconocían por completo la situación.

