el charco hondo

La pared del ojo

El consejero de Sanidad está en el ojo del huracán, justo ahí, en ese punto, es decir, donde se dan las condiciones meteorológicas más tranquilas porque la presión es particularmente baja.

El consejero de Sanidad está en el ojo del huracán, justo ahí, en ese punto, es decir, donde se dan las condiciones meteorológicas más tranquilas porque la presión es particularmente baja. Aciertan quienes lo creen, quieren, buscan o sitúan en ese espacio, eso sí, siempre y cuando sepan que, contrariamente a lo que se piensa, en el ojo del huracán no suele haber nubes, ni lluvias, tampoco vientos endiablados. El neurocirujano Jesús Morera está, efectivamente, en el punto más seguro del huracán. Es al Gobierno al que, colegiadamente apoyado en la pared del ojo, cabe situarlo en la parte de la tormenta donde se dan las condiciones más severas del ciclón. Es el Gobierno el que tiene un buen lío, no el consejero. Dice Jesús Morera que la desviación presupuestaria en Sanidad no es un problema de gestión, sino de dinero. Considera el presidente que es un problema de gestión, no de dinero. Ambas cosas. Es un problema de gestión; y, sin duda alguna, también de dinero. Y, sobre todo, de atmósfera. Difícilmente puede sorprender que en Sanidad el gasto suba por el ascensor y los recursos por la escalera. Otros son los ciclones que han aflorado a raíz del desafío público del presidente al consejero y viceversa. Además de provocar una nube de inquietud e incluso de alarma entre los pacientes, la balacera confirma que la atmósfera se ha enrarecido, y de qué manera, en la cada vez peor relación entre los socios del pacto. También entre quienes se sientan en el Consejo de Gobierno. Ahora sí, vienen curvas. En el aire flota que los socialistas están pasando al ataque. El consejero está en el ojo del huracán, tranquilo, impermeable a las presiones. Es el Gobierno de Canarias el que está metido en el punto más peligroso de la tormenta.

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