Por si no lo conoce, el sudoku es un juego matemático japonés -数独-, que se publicó por primera vez en 1970 y se popularizó en Japón en 1986. Se dio a conocer cuando algunos periódicos foráneos los colocaron en la sección de pasatiempos en 2005 ¿El objetivo? Rellenar una cuadrícula de 9 × 9 celdas (81 casillas) dividida en cuadrículas de 3 × 3, llamadas “cajas” o “regiones” con los números del 1 al 9 partiendo de números ya dispuestos en algunas de las celdas. Se podrían usar colores, letras, figuras, o partidos políticos, se convino usar números para mayor claridad, lo que importa, es que sean nueve elementos distintos.
El sudoku del congreso es la leche; sus nueve piezas, más los extras, nunca mejor dicho, son difíciles de cuadrar. Me atrevo a decir que imposible de resolver si nadie se baja de su burra o monta a la grupa. En lo que va de temporada se han dicho de todo menos bonito, se han; mentido, insultado, chuleado, engañado, negado, y que se yo. Observe un breve resumen del último debate para la investidura de Mariano “El Celta”; Rajoy: “Sánchez busca excusas para unos terceros comicios”, Sánchez: “Deben extraer una conclusión de la derrota”, Iglesias: “Que él pesoe dé la cara a los ciudadanos”, Rivera: “A la expectativa por un candidato del pepé viable”, Pedro Quevedo -NC-: “Rajoy es incompatible con el cambio”, Esteban -PNV-: “Dispuestos al diálogo, pero no a tragar sapos”, Hernando: “El pepé no firma pactos para 15 minutos”, y así, para quedar tras tres prorrogas 170-180, o sea, a seguir rumiando.
Si las matemáticas son como son y creo que no han cambiado tanto desde que las estudiaba sesudamente en el Calculus de Apóstol, y a pesar de que parece no estar suficientemente resuelta la conjetura “abc”, por aquí pasa lo mismo con la ecuación del “gobierno”, que es como la de Golbach, la de los “primos”, la de los números que parece ser muy débil, como la de nuestros gandules primos del Parlamento de España.
Las incógnitas que intervienen en la ecuación o -mejor- inecuación que hay que resolver para que se formule un gobierno en este país, no de países, como le gusta regalarle a los que salen de nuevo en las fotos tras Pablo Manuel el de -de momento no podemos-, lo que somos es un país llamado España, que tiene 17 autonomías y dos ciudades tales. El resto, ese juego circense de trapecistas, es una de las variables a despejar, me explico, si los de las independencias no dejan a un lado sus deseos y conjeturas, resulta que no se puede contar, con los constitucionalistas; pesoe y ciudadanos, el pepé y su Hernando en esta ni merece mentarlos, casi están, en lo de “España una, y no cincuentaiuna”. Vamos a hacer sumas y restas -números-, eso nos lleva a una situación tal que así, sumando los constitucionalistas casi puros dan 255, y 95 los referendundistas cuasi independentistas, o cambian de posición los que se quieren ir, o no hay tu tía; el cerebro humano sigue siendo una de las más grandes incógnitas de la medicina. Me temo que o los de no podemos se abstienen o hay elecciones el 25 D, mucho chu chu chu y poco jace jace…
Heráclito en dos de sus fragmentos, dijo: “Los cerdos se satisfacen en la inmundicia antes bien que en el agua pura“, y que “En la circunferencia de un círculo se confunden el principio y el fin”. A por el otoño.
