Lo pequeño es hermoso
Querida Belén: Como bien sabes, mi amor por la isla de El Hierro es casi infinito. Hasta el punto que tengo desde hace años un pequeño apartamento en la parte alta de La Restinga. Curiosamente lo pude visitar a las once de la mañana del día once del mes once, noviembre, del año 2011, a las pocas semanas de la erupción volcánica que irrumpió desde los fondos marinos del mar de Las Calmas aportando gases y muchas restingolitas. Fue cuando me doy cuenta de la importancia de un volcán submarino en la red de espacios naturales de Canarias. Ya había terminado la representatividad de los ecosistemas terrestres adscritos a la geografía botánica de Humboldt, de Timanfaya al Teide pasando por Garajonay y Taburiente. Era bueno para Canarias que nos lanzáramos a las profundidades marinas del archipiélago para encontrar un volcán que nos diera más prestigio en asuntos de la naturaleza. Así lo hicimos y algunos poetas del mundo se dieron cita material y espiritual en La Restinga, en la tarde noche del 29 de febrero del bisiesto 2012. Eduardo Galeano, desde Uruguay, y Thelvia Marín desde Cuba, nos enviaron sus ánimos volcánicos.Más tarde se me ocurrió escribir,en 2015,el libro EL HIERRO SUBMARINO, aprovechando la propuesta que me hiciera mi hijo Fran y la generosidad de tres amigos: Eduardo Acevedo, Sacha Lobenstein y Francis Pérez, conocidos por sus excelentes trabajos fotográficos submarinos a lo largo y ancho de los océanos del mundo. Ello me sirvió para lanzar una idea que ya otras personas e instituciones habían comentado acerca de la propuesta de proteger como Parque Nacional marino este nuevo sistema natural que la naturaleza le había regalado a la joven isla canaria de El Hierro, la raya geográfica del mundo durante muchos siglos. Me acordé entonces de Garajonay por los años transcurridos en la década de 1970 hasta su declaración política y postconstitucional, como Parque Nacional, en marzo de 1981, después de vivir una serie tremenda de vicisitudes.
Ahora, cuando te leo en la prensa, te comprendo al hablar de consenso a la hora de tomar decisiones por quien corresponda. Administración y administrados, políticos estatales y autonómicos, de ayuntamientos y del Cabildo herreño. Me acordé de los tres artículos que en diciembre de 1916 se aprobaron con la Ley de Creación de los Parques Nacionales en España a propuesta del senador asturiano Pedro Pidal. El primero los creaba, el segundo los definía y el tercero reglamentaba su funcionamiento entre el ministro de Fomento y los dueños de los espacios naturales. Me vino a la memoria lo que hicimos en el ayuntamiento de La Orotava cuando la reclasificación del Teide en 1981 provocando el R.D 1105/1982, de desarrollo socioeconómico de los municipios afectados. También lo que practicamos en La Gomera en los años de la década de 1970 hasta que se aprobó la creación del Parque Nacional de Garajonay en 1981. Fueron años de contacto y gestión con el Cabildo, con los seis ayuntamientos y las Comunidades de Regantes que identificaban, con toda la razón del mundo, el bosque con el agua. Asimismo con los nuevos diputados y senadores que se estrenaban en la España contemporánea después de la Constitución de 1978 e incluyeron en la Ley de hace 35 años un Plan de Desarrollo Integral para la isla colombina. Actualmente estamos también a punto de celebrar los 30 años de la inscripción que UNESCO hizo del Parque Nacional de Garajonay como Bien Natural del Patrimonio Mundial. Y en 2017 el decenio del Parque Nacional del Teide como Patrimonio Mundial, al igual que en 2019 los diez años del Silbo Gomero como Patrimonio Mundial Intangible.
Por todo ello me parece muy bien que, desde tu atalaya del Cabildo herreño, demandes al nuevo Gobierno español la necesidad de un consenso a la hora de redactar la propuesta de la declaración de ese Parque Nacional marino del Mar de las Calmas, sobre todo a la hora de contemplar las actividades tradicionales en la masa de agua que rodea La Restinga, por el poniente y el naciente. En ese caso estoy seguro que ello permitirá a los herreños, a los canarios y a los españoles en general, presumir del quinto Parque Nacional en el archipiélago de Canarias y del décimo sexto del estado español, así como de su proyección internacional.Hace unos días se aprobó mediante Real Decreto 389 el nuevo Plan Director de la Red de Parques Nacionales. Te sugiero que leas la Disposición Adicional Primera que se refiere a los Parques nacionales marinos. Podrías convertirte en “La Mujer de los Parques Nacionales” liderando el proceso.
Un fuerte abrazo desde el valle de Taoro.
Isidoro Sánchez, ingeniero de montes, director del PN del Teide, entre 1974 y 1980, y director del PN de Garajonay, entre 1982 y 1987.
