líneas de más

Maduro pide y recibe “hostias” – por Gerardo Daniel Settecase

Al confundir unas hostias con otras, y el lugar donde ir a buscar las que pretendía, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, recibió tres que pasarán a la historia

Al confundir unas hostias con otras, y el lugar donde ir a buscar las que pretendía, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, recibió tres que pasarán a la historia.

Maduro pretendió que, durante su audiencia con Su Santidad, este le diera hostias de represión y cercenamiento de derechos políticos, humanos, sociales e institucionales, confundiéndolas con las que reciben los católicos pecadores arrepentidos, pero recibió dos hostias de la oposición: su rechazó a haber acordado dialogar, y el inicio de un proceso de Juicio Político; mas otra de Francisco I por ponerle en ridículo internacionalmente.

Es que Maduro no se arrepiente de pecar en lo político al negar el derecho al disenso a sus opositores, reprime, obliga al exilio, o encarcela y condena en juicios sin garantías; en lo civil y social pues toda su población -chavistas y no chavistas-, carece de lo elemental para sobrevivir gracias a un modelo económico-productivo fracasado mundialmente, causante de la fuga masiva de productores de bienes y servicios, mas las expropiaciones de empresas luego entregadas a quienes acabaron con su efectividad como es, entre otros, el caso de la canaria Agroisleña.

Y peca sin arrepentimiento en lo institucional al someter Fuerzas Armadas, de Seguridad, Poder Judicial y Consejo Nacional Electoral; negar el derecho a votar en un Revocatorio a su mandato; y desconocer la legítima autoridad de control sobre su Ejecutivo al máximo representante de la voluntad popular: una Asamblea Nacional a la que no entregó los Presupuestos, y la declaró “rebelde” y “golpista” con la complicidad del Constitucional.

Maduro fue por hostias para otros, y regresa con tres en su rostro, impartidas por Su Santidad y por una oposición hoy mayoritaria en Venezuela. De ir arrepentido, no hubiere logrado las hostias violentas que buscaba, pero se hubiere evitado tantas en su contra.

TE PUEDE INTERESAR